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El general libio Jalifa Haftar colabora con el Mossad israelí

Expertos opinan que la aparición de Haftar en el escenario libio fue gracias al apoyo e intervención de fuerzas exteriores. El analista de inteligencia israelí, Yossi Melman, afirma que la cooperación entre Haftar y el Mossad no son de extrañar.

Gülsüm İncekaya   | 18.08.2019
El general libio Jalifa Haftar colabora con el Mossad israelí El general libio Jalifa Haftar. (Amr Imam - Agencia Anadolu)

ESTAMBUL

Expertos en la materia afirman que el general libio Jalifa Haftar, que lucha contra el legítimo Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN) de Libia, es apoyado por Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto, Israel y algunos países occidentales, principalmente Francia. Estos expertos también sostienen que dichos países, más que la paz y la estabilidad, buscan un poder que sirva a sus propios intereses.

Desde que el régimen del difunto líder de Libia, Muamar Gadafi, fuera derrocado tras un golpe de estado enmascarado bajo la ‘Primavera árabe’ apoyada por Estados Unidos y Occidente, ni los enfrentamientos armados ni el derrame de sangre han cesado en el país norafricano. Se alega que Haftar, apoyado por las fuerzas internacionales que quieren tener voz y voto en Libia, mantiene relaciones con el servicio de inteligencia exterior de Israel, el Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales de Israel, conocido como el Mossad (instituto en hebreo).

Las declaraciones de Yossi Melman, analista de inteligencia en el diario hebreo Maariv, a través de su perfil en Twitter, en las que alega que Haftar mantiene relaciones con el Mossad han causado controversia.

Aparte de haber retuiteado la declaración de Melman, el escritor palestino Salih al Nami añade, en su cuenta de Twitter, que Haftar también mantiene relaciones con Francia, Egipto y EAU.

Los expertos que han analizado las declaraciones de Melman y Nami para la Agencia Anadolu indican que las diferentes fuerzas que apoyan a Haftar en vez del GAN, reconocido por las Naciones Unidas, no quieren un estado democrático y fuerte en la región.

"Haftar ha sido derrotado a pesar del apoyo exterior"

El director del Instituto de Estudios Orientales y Africanos (DOAF, por sus siglas en turco) de la Universidad de Ciencias Sociales de Ankara, Enver Arpa, asegura que tras el derrocamiento de Gadafi en 2011, las diversas partes inmersas en la lucha por tomar el poder en Libia buscan nuevas alianzas.

Según Arpa, Haftar intenta hacerse con el poder utilizando la fuerza contra el GAN, reconocido por las Naciones Unidas, la Unión Europea (UE) y demás organizaciones internacionales y aceptado como interlocutor legítimo por Turquía. “En 2014, Haftar dio un golpe de estado contra el Gobierno legítimo, pero no tuvo éxito. En 2015 fue nombrado comandante del Ejército Nacional de Libia (ENL) por la Cámara de Representantes de Libia, con sede en (la ciudad de) Tobruk. El 4 de abril comenzó un ataque contra la capital (de Libia), Trípoli, aumentando la tensión en el país”, explica Arpa.

Las fuerzas del GAN, con sede en Trípoli, han repelido los ataques de las fuerzas de Haftar contra Trípoli. Estas fuerzas también lograron retomar la provincia de Garian, al sur de Trípoli y de vital estrategia logística. Arpa opina que todos estos golpes han deshecho el prestigio de Haftar.

El general se hizo con el apoyo abierto de Egipto, Arabia Saudita y EAU, y el encubierto de países occidentales como Francia y Rusia, alegando luchar contra los grupos radicales en Libia. A pesar de este apoyo, Haftar no ha logrado éxito en sus ataques.

“Haftar ha sufrido una derrota importante. Para minimizar el efecto de esta derrota, Haftar ha elegido acusar a Turquía, la cual apoya al Gobierno legítimo en el país. Tras la pérdida de su reputación debido a estos acontecimientos durante los últimos meses, Haftar busca nuevas alianzas", asegura Arpa.

Aunque Francia no lo expresa públicamente, "los medios de comunicación apuntan a que Haftar recibe un importante apoyo de esta. Este apoyo se hizo patente luego de que se encontraran misiles pertenecientes al Ejército francés en unos centros logísticos de las fuerzas de Haftar. Trece nacionales franceses fueron detenidos en la frontera de Túnez cuando se disponían a entrar en Libia para asesorar militarmente a las fuerzas de Haftar antes de un golpe de estado planeado para el mes de abril. Tras este incidente, el GAN anunció la suspensión de todos los acuerdos de seguridad firmados con Francia”, relata Arpa.

La prensa internacional ha ignorado las relaciones entre Haftar y el Mossad

Arpa sostiene que las relaciones entre Haftar e Israel no deben extrañarnos si se tiene en cuenta el pasado del general libio.

“En el pasado, este tipo de relaciones hizo que Haftar se convirtiera en un actor importante en Libia. Durante la guerra entre Libia y Chad (1978-1987), Haftar cayó prisionero y fue rescatado con la ayuda del Ejército estadounidense. Posteriormente obtuvo asilo político y se estableció en Estados Unidos", recuenta el profesor.

Arpa también menciona las relaciones del general libio con Estados Unidos: "Haftar está acusado de colaborar con la CIA (la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos). Durante su estancia en Estados Unidos, estuvo involucrado en diversas actividades en contra de Gadafi. Debido a estas relaciones oscuras, el pueblo libio duda de él. Su domicilio se encuentra en una zona cercana a la sede de la CIA, hecho que refuerza las acusaciones contra él. Después de haber vivido 20 años en Estados Unidos, Haftar volvió a Libia un mes después de que comenzara el levantamiento contra Gadafi, empezando su lucha contra el Gobierno legítimo establecido con el apoyo de las Naciones Unidas”.

El presidente del Centro de Estudios de Oriente Medio (ORSAM, por sus siglas en turco), Ahmet Uysal, sostiene que las declaraciones de Yossi Melman no son ninguna sorpresa, indicando que Israel también es responsable del caos en Oriente Medio.

“Como apéndice de Occidente, Israel no quiere un país fuerte en la región. Occidente no quiere que la democracia y la fuerza de la gente en la región se reflejen en la administración. Mientras Israel actúa en nombre de Occidente, EAU aplica las mismas políticas en nombre de Israel y Occidente”, asegura Uysal.

“Nadie pide cuentas a EAU e Israel por sus acciones antidemocráticas y violaciones, de la misma manera no se piden cuentas a Haftar, apoyado por estos países, debido a las masacres, asesinatos y violaciones de derechos humanos cometidos por este. Antes Haftar actuaba en coordinación con Estados Unidos, ahora trabaja más de cerca con Israel. Estados Unidos se ha retirado. Aunque no marque una gran diferencia, el interés de Estados Unidos por Libia durante el mandato de Trump ha disminuido”, añade Uysal.

Una búsqueda por volver a la era de Gadafi

Emre Ozan, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Kirklareli y asesor en el Centro de Investigación de Políticas y Crisis de Ankara (ANKASAM, por sus siglas en turco), afirma que los últimos acontecimientos en Libia demuestran las contradicciones fundamentales de la primavera árabe. “Tras la derroca de Gadafi, Libia se ha convertido en un estado fracasado. Esta incertidumbre molesta a todos”, comenta Ozan.

El profesor recuerda que Libia se ha convertido en uno de los centros de la inmigración ilegal hacia Europa. “La inestabilidad en Libia aumenta los riesgos para los países vecinos. Es muy difícil establecer una administración basada en el consenso social con una estructura tan dividida. Es una fórmula que llevará mucho tiempo. En vez de esto, la mayoría de los actores internacionales prefieren, de forma encubierta, el restablecimiento de una administración central y fuerte, como en la era de Gadafi, y de la estabilidad a través de una administración autoritaria. Se puede decir que existe una búsqueda por volver a la era de Gadafi. Esta búsqueda nos hace preguntarnos: ¿quién estará al mando de esta administración autoritaria? Es importante saber con qué fuerza internacional colabora cada actor en Libia. El GAN es un gobierno reconocido por la comunidad internacional, incluido Turquía”, explica Ozan.

El profesor recuerda que la ofensiva comenzada por Haftar contra Trípoli empezó justo antes de la conferencia del diálogo nacional, señalando que esta decisión no podría haberse tomado sin el beneplácito de las principales fuerzas internacionales.

Ozan también llama la atención al hecho de que antes de la ofensiva, Haftar visitó Egipto y Arabia Saudita. “Se sabe que estos dos países, junto con EAU, apoyan a Haftar. Teniendo en cuenta la colaboración entre estos países en la región, las declaraciones de Melman sobre la colaboración entre Haftar y el Mossad no son de extrañar”, agrega Ozan.

Búsqueda de legitimidad

La asesora en materia de África y derecho internacional en ANKASAM, Ceren Gurseler, asegura que continúa la competencia entre los diversos grupos militares en Libia tras la derroca de Gadafi en 2011, indicando que no se ha logrado un consenso político y que la competencia en ambas áreas, la militar y política, continua aumentando especialmente sobre Trípoli.

“El presidente del GAN, Fayez al Sarraj, y Haftar acordaron organizar elecciones presidenciales dentro de este año. Sin embargo, Haftar comenzó su ofensiva contra Trípoli, creando incertidumbre sobre la vigencia de este acuerdo. El hecho de que hoy la competencia militar y política esté centrada en Trípoli demuestra que se ha llegado a la parte difícil de esta. El que consiga controlar Trípoli también podrá determinar el rumbo del proceso militar y político”, comenta Gurseler.

“Con el apoyo de Arabia Saudita, Egipto e Israel, Haftar quiere tomar Trípoli y declararse como el único actor político. Probablemente piensa que de esta manera podrá ser reconocido en el ámbito internacional. Haftar ha tomado el control de (la ciudad de) Bengazi y de los yacimientos de petróleo en el sur del país”, explica Gurseler.

La asesora afirma que la aparición de Haftar en el escenario libio fue gracias al apoyo e intervención de fuerzas exteriores, coincidiendo en que las alegaciones de Melman sobre la cooperación entre Haftar y el Mossad no son de extrañar.

“Sarraj exige al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que Haftar sea responsabilizado por sus ataques. También anunció que pedirían a la Corte Penal Internacional que juzguen a Haftar por sus delitos de guerra y contra la humanidad. Inglaterra y Alemania se unieron a Sarraj y exigieron que se aplique un embargo contra Haftar. Por el momento, Rusia no ha condenado las acciones de Haftar ante el Consejo de Seguridad”, añadió Gurseler.

*Traducido por Daniel Gallego.

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