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El fallido golpe de Estado en Bolivia y sus efectos en la política latinoamericana

Se demostró una vez más que el período de golpes de Estado civiles o militares en América Latina agoniza. Los pueblos están equipados con oportunidades que brinda la era de la información y la comunicación entre ellos es casi inevitable.

Prof. Dr. Mehmet Necati Kutlu   | 27.10.2020
El fallido golpe de Estado en Bolivia y sus efectos en la política latinoamericana LA PAZ, BOLIVIA - OCTUBRE 18, 2020: El candidato presidencial Luis Arce Catacora camina luego de emitir su voto en un colegio electoral en La Paz, Bolivia, durante las elecciones presidenciales del país. (Stringer - Agencia Anadolu)

ESTAMBUL

*Por: Prof. Dr. Mehmet Necati Kutlu

Lo ocurrido en Bolivia hace un año hizo que la atención del mundo entero se dirigiera al país sudamericano. Evo Morales ganó las elecciones presidenciales del 20 de octubre de 2019, con el 47% de los votos válidos. Después de los comicios, algunos grupos liderados por la oposición arrastraron al país a un caos a través de los medios de comunicación y manifestaciones callejeras, al alegar que la enmienda constitucional que condujo a la reelección de Morales era ilegal y la elección fraudulenta.

La violencia y los saqueos que se presentaron en los principales estados se extendieron por todo el país, y ni las fuerzas del orden ni el Ejército pudieron controlar el desorden generalizado. El excomantante de las Fuerzas Armadas bolivianas, Williams Kaliman, fue aún más lejos e invitó al presidente electo a renunciar. Morales declaró su renuncia el 10 de noviembre de 2019 y tomó asilo en México. Después, empezó una caza de brujas contra los miembros del partido de Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), y la diputada opositora Jeanine Añez asumió temporalmente la presidencia.

Añez, quien asumió la presidencia el 12 de noviembre de 2019, manifestó que actuaría de conformidad con la constitución en sus primeras declaraciones. Según la constitución, debía asumir las riendas del país por máximo tres meses para dirigir el nuevo proceso electoral. Sin embargo, Añez extendió su mandato al posponer las nuevas elecciones en dos ocasiones.

Además, la oposición al MAS se convirtió en una política de Estado, ya que el ejecutivo y el legislativo trabajaron juntos para debilitar a los miembros prominentes de ese partido, especialmente aquellos leales a Morales. Por otro lado, la aventura presidencial de 11 meses de Añez pasó a la historia con escándalos de diversos tamaños, entre ellos, las denuncias de corrupción e irregularidades por la asignación de un helicóptero militar a su hija y la compra por precios exorbitantes de respiradores durante la crisis del coronavirus.

A estos ejemplos de abusos, es necesario agregar las investigaciones y juicios abiertos por funcionarios judiciales con base en las alegaciones de quienes ostentaban el poder provisional contra los funcionarios del periodo de Morales. Las dificultades sociales y económicas provocadas por la pandemia de COVID-19 también profundizaron los problemas que enfrentó el país durante el periodo Añez.

Como resultado, Bolivia pudo volver a las urnas solo 11 meses después de la renuncia de Evo Morales. El exministro de Economía, Luis Arce, candidato del partido MAS, ganó las elecciones celebradas el domingo 18 de octubre con el 55,1% de los votos y una diferencia del 25% frente al candidato opositor Carlos Mesa, miembro del Partido Comunidad Ciudadana.

Reflexiones:

1) Se demostró una vez más que el período de golpes de Estado civiles o militares en Latinoamérica agoniza. Los pueblos están equipados con toda clase de oportunidades que brinda la era de la información y la comunicación entre ellos es casi inevitable. No aceptan el patronato y tarde o temprano frustran los intentos de imponer el mismo.

El fallido intento de golpe de Estado de 2010 contra el expresidente de Ecuador, Rafael Correa, el fallido intento de golpe de Estado civil de Juan Guaidó en Venezuela, y el golpe cívico-militar de 2019 en Bolivia tratado en este texto son ejemplos de ello. Todas estas iniciativas fueron frustradas por la comunidad, aunque de diferentes maneras.

2) Si bien la corrupción, la mala gestión y el nepotismo parecen pasar desapercibidos u olvidados a corto plazo, la reacción a estos se manifiesta en forma de movimientos populares. Los malestares sociales se reflejan a corto y mediano plazo en las calles y en las urnas. Sin embargo, no debe olvidarse que tales eventos sociales pueden ser causados ​​o dirigidos por fuerzas internas y externas. Por otro lado, el aumento de la facilidad de comunicación, la educación y el nivel de conciencia social a menudo puede arruinar tales manipulaciones y muchas veces la voluntad real del pueblo se refleja en las urnas y determina el resultado final.

3) Las trampas y los arreglos presuntamente realizados en las urnas a menudo se evitan mediante el método de control uno a uno. Los sistemas tradicionales no totalmente electrónicos pueden reflejar casi por completo la voluntad del pueblo en las elecciones. El control de las urnas por parte de los representantes y su notificación a un centro independiente pueden eliminar en gran medida las irregularidades. Un ejemplo podría ser lo ocurrido en Bolivia el domingo 18 de octubre. Incluso las elecciones celebradas en un entorno político y social bajo el control del Gobierno después del golpe, pudieron demostrar la voluntad del pueblo contra quienes ostentaban el poder.

4) La victimización puede afectar la voluntad de las personas en sociedades latinoamericanas socialmente similares entre sí. Las imágenes de Morales acostado en el suelo prácticamente a la intemperie en la zona de Cochabamba, luego de escapar del palacio presidencial, y los videos de su casa y las de sus familiares asaltadas y saqueadas, tuvieron un efecto en el pueblo que los golpistas no deseaban.

Posibles consecuencias

1) MAS, bajo el liderazgo de Morales, ha logrado avances significativos, cumplió tres períodos en el poder en la posición de una formación política propiedad del pueblo y mejoró el bienestar de los ciudadanos del país, aunque relativamente. Lo ocurrido tras las elecciones celebradas a finales de 2019 dañaron el prestigio del partido y su credibilidad entre sus miembros y simpatizantes. La victoria electoral de Arce, por un lado, constituyó una legítima revancha contra el golpe, y por el otro, restableció y fortaleció la confianza en el MAS.

2) Evo Morales es una de las figuras más destacadas de la política latinoamericana. Un líder indígena cuya reputación trasciende las fronteras de su país. A finales de 2019, pagó el precio de su victoria en las elecciones, a las que entró empujando demasiado las fronteras constitucionales, con un golpe cívico-militar.

Su condición de víctima reunió a sus votantes en torno al partido y aumentó su tasa de votación. El político veterano contribuyó al proceso electoral desde Argentina y dijo sobre los resultados: “Hermanas y hermanos: la voluntad del pueblo se ha impuesto. Se ha producido una victoria contundente del MAS-IPSP. Nuestro movimiento político tendrá la mayoría en las dos cámaras. Hemos vuelto millones, ahora vamos a devolver la dignidad y la libertad al pueblo”.

Como político que se presentó y ganó cuatro elecciones presidenciales, parece poco probable que Morales se quede fuera de la política. Sin embargo, no parece posible por ahora que Arce le ceda el poder. El exministro de Economía y Finanzas, artífice de los éxitos económicos de Morales, se destacará por su tranquila personalidad en este período. Es posible que Morales, de 71 años, se prepare para las próximas elecciones al mantenerse en la agenda pública como un hombre con experiencia, experto político y quizás presidente de partido.

3) Después de la muerte de Chávez, la izquierda venezolana pudo retener el poder con elecciones ganadas por Nicolás Maduro con muy poca diferencia. Sin embargo, la pérdida de poder de los líderes de izquierda importantes de la región uno a uno para dar paso a los líderes de derecha hizo que este importante país petrolero quedara aislado en el continente. La soledad que Venezuela buscaba aliviar a través de su cooperación con Cuba y Nicaragua se alivió, al menos psicológicamente, con el fin del Gobierno de Mauricio Macri en Argentina y el establecimiento de la izquierda con Alberto Fernández.

Esta vez, el fracaso del golpe contra Morales y el establecimiento de un gobierno sólido del MAS será un apoyo para Venezuela, hará que aumente la cooperación entre los dos países y será más fácil que esta cooperación se refleje en lo material.

4) China y Rusia se destacan como la dirección de cooperación a la que acuden naturalmente los gobiernos de izquierda en América Latina frente a las presiones de Estados Unidos y los esfuerzos por establecer su hegemonía en la región. Debido a esto incrementan sus actividades en el continente. El fracaso del intento de golpe de Estado en Bolivia y el Gobierno del MAS establecido por mayorías, fortalecerá la influencia de China y Rusia en la región en general.

*Mehmet Necati Kutlu es el director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Ankara.

*Aicha Sandoval Alaguna contribuyó con la redacción de esta nota.

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