Análisis

¿Qué implicaciones tiene para la Organización Mundial del Comercio la llegada de la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala?

Para diferentes expertos, el nombramiento de Ngozi Okonjo-Iweala como jefa de la OMC puede brindar una oportunidad para que el organismo se renueve y se adapte a las nuevas necesidades económicas mundiales.

Juan Felipe Vélez Rojas   | 05.03.2021
¿Qué implicaciones tiene para la Organización Mundial del Comercio la llegada de la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala? Ngozi Okonjo-Iweala, la primera mujer africana directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Archivo ( Adam Abu-bashal - Agencia Anadolu)

BOGOTÁ, Colombia

Por: Juan Felipe Vélez Rojas

Con el nombramiento de la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala como directora de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la primera mujer africana en liderar la organización, las esperanzas para renovar el organismo volvieron al panorama internacional.

Y es que en los últimos años varias voces han criticado al organismo comercial al asegurar que no ha sido capaz de adaptarse a la cambiante economía mundial, por no tener en cuenta la dimensión social del comercio, pero especialmente por haber perdido su rol como director del comercio internacional.

Esta última crítica se volvió más fuerte durante la administración del expresidente de EEUU, Donald Trump, quien impuso aranceles a China unilateralmente e inició una costosa guerra comercial con la nación asiática, saltándose los mecanismos de solución de diferencias de la OMC y a la misma organización.

Para el fundador y secretario del centro de pensamiento internacional sobre economía y desarrollo en México TradeTankMx, Jorge O. Armijo, el organismo internacional ha perdido su relevancia debido a dos factores: el estancamiento en negociaciones cruciales y la forma en la que ha abordado inquietudes de algunos Estados y ha favorecido los intereses de estos.

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“Yo creo que el enfoque del Ngozi puede ser oportuno, porque mucho de lo que está proponiendo es cambiar el enfoque de trabajo de la OMC hacia un enfoque más práctico e incluyente, y de alguna manera que refleje los intereses de aquellos países que han mostrado sus inquietudes con respecto al sistema de la OMC”, destacó Armijo.

Sin embargo, para Hernán Vallejo, Ph.D. en Economía en la Universidad de Londres y profesor de economía de la Universidad de los Andes, el rol de la OMC no es ser protagonista. Es facilitar el avance en los acuerdos multilaterales, que por su naturaleza toman años y décadas.

Vallejo espera que con Iweala la OMC tome impulso y destacó el pragmatismo de la nigeriana, quien se desempeñó dos veces como ministra de Finanzas en Nigeria, una vez como ministra de Relaciones Exteriores y quien trabajó durante 25 años en el Banco Mundial.

“Me alegra. Es una persona con una muy buena formación y con amplia experiencia en el sector público y multilateral. Es el tipo de persona que uno quisiera que ocupara ese tipo de cargos. Ojalá que le vaya bien en la OMC, por el bien de ella y por el bien de todos”, destacó el académico.

Al tomar posesión de su cargo en Ginebra, el pasado 1 marzo, Iweala reconoció que el mundo está dejando atrás a la OMC debido a la cada vez más grande pérdida de confianza en el organismo para producir resultados y subrayó que las expectativas depositadas en su mandato podrán realizarse si los miembros están dispuestos a hacer concesiones y llegar a acuerdos.

La OMC está integrada actualmente por 164 países, que representan el 98% del comercio internacional, y desde la Segunda Guerra Mundial constituye el principal instrumento multilateral encargado de regular el comercio internacional y permitir la negociación entre sus miembros.

Pero el éxito de la OMC, tal y como lo señaló la directora de la organización, radica en gran medida en el compromiso que los Estados miembros tengan, en su intención de cooperar. El organismo no es completamente independiente, pues depende de sus miembros y solo puede hacer lo que ellos le permiten.

“Yo pensaría que en la OMC lo que se necesita es voluntad política de los 6 o 7 países o regiones más grandes: Estados Unidos, Unión Europea, China, India y dos o tres más. Con la voluntad de esos países o regiones, se puede avanzar a nivel multilateral. Sin la voluntad de esos países o regiones, es difícil avanzar, independiente de la cantidad y calidad de reformas que se hagan en la OMC”, destacó Vallejo.

Según destaca la OMC, su meta es contribuir a que las corrientes comerciales circulen con "fluidez, libertad, equidad y previsibilidad", pero este objetivo llegó a verse truncado en cierto punto durante la pandemia del coronavirus, un momento que le detuvo el crecimiento económico, se reconfiguraron las cadenas de suministros y se establecieron políticas proteccionistas.

No obstante, para el fundador de TradeTankMx, la pandemia, la reactivación económica registrada en los últimos meses y cambios geopolíticos como la llegada de Joe Biden a la presidencia de EEUU generaron una coyuntura para la renovación de la OMC.

Sin embargo, Armijo reconoce que aún hay grandes retos tanto para el organismo como para Iweala. Dentro de ellos, el experto destaca destrabar las discusiones en cuanto a los subsidios a la pesca, el tema de subsidios industriales, las empresas del Estado y el tema del trato especial diferenciado.

En este sentido, el experto indica que la OMC debe darle prioridad a la reactivación del mecanismo de solución de diferencias, “por su puesto encontrando un enfoque común; estableciendo un programa de trabajo donde justamente participen todos los países miembros, esto es central. No se trata de que unos países decidan qué se tiene que hacer, se tiene que pensar en una perspectiva incluyente".

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Así mismo, destaca Armijo, se tiene que buscar la manera de reposicionar a la OMC en las discusiones que serán relevantes en el futuro próximo, sin descuidar los demás asuntos que están en curso, de aprovechar la coyuntura para que la OMC vuelva a ser relevante en temas como el comercio electrónico, la reducción de las barreas al comercio, entre otros temas.

Ambos expertos destacaron la importancia de China, EEUU y la UE, pues cómo se relacionen entre ellos y solucionen sus diferencias competitivas en un futuro cercano definirá en gran medida el curso que tome la OMC.

"La OMC debe permanecer, pues es el escenario natural para los acuerdos multilaterales relacionados con el comercio. Si el comercio se va a liberar o a regular de alguna forma, el ideal es que sea a nivel multilateral. Incluso con la proliferación de acuerdos bilaterales y regionales, la OMC le pone límites y estándares a esos acuerdos; es el escenario natural para armonizar, simplificar y volver más expeditos y efectivos esos acuerdos", destacó Vallejo.

El académico sostiene que el sistema de resolución de disputas de la OMC puede que no sea perfecto, pero es el mejor escenario para que todos los miembros respeten esos fallos, incluso los más grandes y poderosos. "Y eso es una gran cosa para los países más pequeños y menos poderosos, que son la mayoría de los países del mundo".

Por su parte, Armijo celebra la decisión de Iweala de aplazar Conferencia Ministerial del organismo hasta noviembre de este año, lo cual le dará tiempo para de alguna manera buscar los consensos necesarios y así empezar a redefinir las prioridades.

"Una vez teniendo en claro esas prioridades, veo más probabilidades de que se pueda avanzar en la dirección correcta teniendo a todos los miembros sentados en la mesa de negociación", concluyó el experto.

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