Análisis

¿Cuáles son los antecedentes de la tensión en las relaciones entre Bielorrusia y Occidente?

Las tensiones se remontan a 1997, un año después de que Bielorrusia celebrara un referéndum que le permitió al presidente desde 1994, Aleksandr Lukashenko, extender su mandato y ampliar sus poderes.

Ali Cura   | 12.11.2021
¿Cuáles son los antecedentes de la tensión en las relaciones entre Bielorrusia y Occidente? Miles de migrantes continúan a la espera de respuestas en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, el 11 de noviembre de 2021. (Agencia Anadolu)

MOSCÚ

Las tensiones entre Occidente y Bielorrusia llegaron a un máximo histórico debido a la reciente situación migratoria en la frontera del territorio gobernado por el presidente Aleksandr Lukashenko con Polonia.

Tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, Bielorrusia declaró su independencia y desde entonces, debido a su posición geopolítica, ha sido importante para Rusia y Europa.

 
La Unión Europea (UE) suspendió por primera vez las relaciones bilaterales con Minsk y detuvo la asistencia internacional al país en 1997 debido a un referéndum de 1996 que permitió que el presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, extendiera su mandato y ampliara sus poderes.
 
Desde entonces, Estados Unidos ha impuesto sanciones contra Lukashenko y otros funcionarios estatales regularmente.
 
Las relaciones entre Bielorrusia, y la UE y EEUU, habían mejorado hasta hace dos años a medida que el Gobierno de Lukashenko suavizó algunas restricciones a la actividad política y la libertad de expresión de la sociedad civil.
 
Minsk, que depende en gran medida de Moscú, se acercó entonces a Occidente, por lo que algunos países levantaron sus sanciones.
 
Relaciones tensas de nuevo 
 
Sin embargo, antes de las elecciones presidenciales bielorrusas del 9 de agosto de 2020, las relaciones entre el país y Occidente comenzaron ser tensas nuevamente.
 
El candidato presidencial y bloguero bielorruso Sergei Tikhanovsky fue declarado culpable de organizar protestas para alterar el orden antes de las elecciones, mientras que otro aspirante, Viktor Babaryko quien es un exbanquero, fue declarado culpable de lavado de dinero y condenado a 14 años de prisión. 

La esposa de Tikhanovsky, Svetlana Tikhanovskaya, fue finalmente nominada para reemplazarlo en las elecciones cuyos resultados favorecieron a Lukashenko. 

Los resultados de las elecciones fueron rechazados por amplios sectores en Bielorrusia por lo que se desencadenaron protestas masivas que terminaron con brutales intervenciones de la Policía. 

Sanciones de Occidente
 
La UE, EEUU, Reino Unido y otros países occidentales declararon que no reconocían los resultados y aseguraron que las elecciones fueron manipuladas.
 
Las manifestaciones en Bielorrusia, que duraron días, fueron organizadas por iniciativa de Tikhanovskaya, quien luego huyó a Lituania. Otros disidentes huyeron a Polonia, donde se estableció una sede de la oposición con el apoyo del Estado polaco.
 
Además de las acusaciones de una elección manipulada, la UE dijo que había presión sobre la oposición en Bielorrusia y empezó a imponer sanciones hacia el Gobierno de Lukashenko.
 
El bloque impuso restricciones de viaje y congeló los activos de algunos funcionarios, incluido Lukashenko, y aplicó sanciones a empresas estatales.
 
Más adelante, los países de la UE cerraron su espacio aéreo a las aerolíneas bielorrusas tras un incidente el 23 de mayo de 2021 en el que un avión de pasajeros de Ryanair que volaba de Atenas a Vilnius fue desviado y obligado a aterrizar en Minsk con el pretexto de que había una amenaza de bomba. El periodista opositor Roman Protasevich, que estaba a bordo del vuelo, fue detenido.
 
Bielorrusia suspende el acuerdo de readmisión con la UE
 
Durante un discurso el 6 de julio, Lukashenko dijo que, debido a la actitud occidental hacia Rusia y Bielorrusia, ya no podían aceptar a las personas que huían de la guerra.
 
Señaló que no retendrían a nadie y agregó: “No somos su destino final después de todo. Se dirigen a una Europa ilustrada, cálida y acogedora".
 
En octubre, Bielorrusia suspendió el acuerdo con la UE que obligaba al país a recibir a los migrantes que cruzaban su territorio y entraban al bloque.
 
Bajo este panorama la UE acusa a la administración bielorrusa de "usar la migración irregular como herramienta" y de "intentar desestabilizar la UE" al enviar migrantes a las fronteras de países como Polonia, Lituania y Letonia.
 
Dúo Bielorrusia-Rusia
 
Ante las presiones de Occidente, Bielorrusia volteó su mirada a Rusia para salir del atasco económico.
 
Bielorrusia aceleró el proceso de un "Estado de la Unión Ruso-Bielorrusa", que elimina las fronteras entre los dos Estados y garantiza la integración económica y social. El acuerdo sobre su estructura fue firmado en 1997 y entró en vigor en 2000.
 
El 4 de noviembre de 2021, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y Lukashenko firmaron un decreto que ratifica la iniciativa.
 
Su hoja de ruta consiste en 28 puntos, incluida la coordinación de las políticas macroeconómicas, monetarias y crediticias, así como la implementación de políticas comunes en la industria, la agricultura y la energía.
 
Putin y Lukashenko aprobaron además la "Doctrina Militar del Estado de la Unión".
 
Pico en las tensiones entre Bielorrusia y UE
 
Poco después de que los dos líderes firmaran los acuerdos, el 8 de noviembre, más de 2.000 migrantes llegaron a la frontera de Bielorrusia con Polonia con el objetivo de emigrar a Europa.
 
Las autoridades polacas anunciaron que no les permitirían entrar en el país y enviarían de vuelta a Bielorrusia a quienes lograran entrar.
 
La presencia de un gran número de personas que quieren migrar a Europa desde esta frontera aumentó las tensiones entre los dos países.
 
Bielorrusia acusó a Polonia de no brindar un trato humanitario a los migrantes que buscan migrar a Europa, mientras que Varsovia acusó a Minsk de usar a esas personas como herramienta política.
 
La UE acusó también al Gobierno bielorruso de "usar los migrantes y alentarlos a ir a las fronteras".
 
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió a los Estados miembros de la UE que aprueben un régimen de sanciones ampliado contra los funcionarios bielorrusos en el marco de la crisis fronteriza.

Bajo estos antecedentes Polonia y Bielorrusia atraviesan una crisis diplomática que día a día se ve reflejado en el frío rostro de los migrantes que soportan bajas temperaturas y un ambiente boscoso a la espera de alguna respuesta a sus peticiones.
 
*Seda Sevencan y Aicha Sandoval Alaguna contribuyeron con la redacción de esta nota.

                                 El sitio web de la Agencia Anadolu contiene sólo una parte de las historias de noticias ofrecidas a los suscriptores en el Sistema de Difusión de AA News (HAS), y en forma resumida.