Análisis

¿Cómo logrará Putin una presidencia vitalicia?

Una enmienda constitucional le da a Vladimir Putin la posibilidad de permanecer en el cargo de presidente de la Federación Rusa hasta 2036. Es decir, se espera que Putin gobierne Rusia durante otros 16 años.

Irfan Kaya Ulger   | 26.03.2020
¿Cómo logrará Putin una presidencia vitalicia? Una enmienda constitucional le da a Vladimir Putin la posibilidad de permanecer en el cargo de presidente de la Federación Rusa hasta 2036. (Archivo - Agencia Anadolu)

Ankara

Por: Irfan Kaya Ulger*

En la introducción al libro Monarquía Republicana, del renombrado politólogo francés Maurice Duverger, se destaca la autoridad de un político elegido por el voto del pueblo. Duverger opina que el número uno es el "primero entre iguales" y dice que "los regímenes políticos de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia son muy diferentes entre sí: un régimen presidencial en Washington, un régimen parlamentario en Londres y un régimen mixto en París". Pero detrás de la diversidad de estas apariencias constitucionales hay una misma verdad fundamental: los tres eligen a un gobernante y el Parlamento tiene el único deber de "equilibrar".

No hay forma de saber lo que Duverger pensaría de Putin, para quien la Constitución ha sido enmendada, para que sea presidente por otros 12 años. Si el académico francés estuviera vivo en estos días, probablemente también podría dar una definición de la "presidencia eterna" de Putin, porque dentro del sistema político ruso la situación de Vladimir Putin refleja una situación de facto mucho más allá de los ejemplos mencionados anteriormente.

Putin será presidente hasta 2036

Putin, exfuncionario de la KGB, fue elegido presidente dos veces seguidas, en el año 2000 y en el 2004, de acuerdo con la Constitución rusa de 1993. Dmitriy Medvedev fue elegido para este cargo en el período 2008-2012, ya que la Constitución prohíbe que la misma persona preste servicios por tercera vez, pero Putin asumió el cargo de primer ministro.

Tras una enmienda constitucional, el mandato del presidente se elevó a seis años. Putin fue renominado en 2012, y luego ganó las elecciones en 2018. En las circunstancias habituales, el mandato de Putin se supone que debería expirar en 2024, pero los cambios en la Constitución rusa en enero de 2020 han allanado el camino para que Putin tome la presidencia en una nueva era.

El proyecto de enmienda constitucional fue aprobado tanto en el Consejo Federal, el ala superior del Parlamento ruso, como en la Duma (el congreso de Rusia). Se espera que el proyecto de enmienda constitucional se someta a votación popular el 22 de abril.

Según la revisión del Tribunal Constitucional de Rusia, la enmienda crea una nueva situación. El alto tribunal dio luz verde a Putin para que se presente de nuevo a la presidencia tras el cambio constitucional. Para aclarar aún más, la enmienda constitucional se puso esencialmente en la agenda para permitirle a Putin continuar su presidencia después de 2024.

Una vez que la enmienda sea finalizada, la participación de Putin en la elección será evaluada en la categoría de "candidato por primera vez", pues de acuerdo con la decisión del tribunal, la enmienda constitucional introdujo una nueva situación. Si quiere ser candidato, Putin será considerado como el primer candidato según las disposiciones constitucionales posteriores a la enmienda.

El tribunal adoptó esta interpretación a petición de la miembro del Consejo Federal Valentina Tereshkova, la primera cosmonauta femenina que fue al Espacio. Tereshkova interpretó que la participación previa de Putin en las elecciones presidenciales no era contraria a la regla de que "una persona no puede ser elegida presidente dos veces seguidas".

Según Tereshkova, el pasado no se tendrá en cuenta una vez que entren en vigor los cambios constitucionales. Así que si vuelve a presentarse, Putin será aceptado como candidato que se lanza por primera vez, pues el Tribunal Supremo anunció la semana pasada que aceptaba esa interpretación.

El proyecto de ley también fue aprobado por el Consejo Federal y la Duma la semana pasada. El Consejo Federal está formado por 170 miembros de las unidades federales de Rusia, pero la Duma, cuyos miembros son elegidos directamente, tiene 450 miembros.

El proyecto de enmienda constitucional también debe ser aprobado en un referéndum el 22 de abril para que sea válido. La enmienda constitucional da a Putin la posibilidad de permanecer en el cargo de presidente de la Federación Rusa hasta 2036. Es decir, se espera que Putin gobierne Rusia durante otros 16 años después del cambio; actualmente tiene 67 años de edad, de modo que lo único que le impedirá a partir de ahora gobernar serían los problemas de salud que pueda tener por su avanzada edad.

El cambio constitucional en Rusia significa fortalecer el "monopolio del poder" de Putin. La semana pasada, la oposición levantó su voz, aunque de manera débil, contra la enmienda. Unos 350 abogados describieron la propuesta de enmienda constitucional como un "golpe anticonstitucional". Estos puntos de vista fueron defendidos por los juristas y fueron trasladados a la luz pública en una declaración leída en la radio Eco de Moscú.

Algunos abogados argumentan que esta enmienda usurpa la voluntad del pueblo. Unos 40 manifestantes que se reunieron en la capital la semana pasada para protestar contra la enmienda constitucional fueron detenidos por la policía e interrogados por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia.

¿En qué consiste el proyecto de enmienda constitucional?

Putin propuso el proyecto de enmienda constitucional el 15 de enero. El punto más importante del borrador, preparado por un grupo de trabajo de 75 personas, es la reorganización de las elecciones presidenciales.

Bajo el nuevo proyecto de ley, un candidato presidencial podría ser elegido para el puesto máximo dos veces. La Constitución actual establece que el mandato del candidato presidencial era "a lo sumo dos veces seguidas".

El nuevo proyecto de ley también introduce la norma de que un candidato presidencial debe haber vivido en la Federación de Rusia durante 25 años. En la Constitución actual, el requisito es "vivir en la Federación Rusa durante 10 años".

Según la interpretación del Tribunal Constitucional, si Putin, que sigue ocupando la presidencia, quiere presentarse a la enmienda constitucional, no se tendrá en cuenta la antigua situación y se aprobará la nueva enmienda. En otras palabras, la nominación de Putin después de la enmienda constitucional será considerada como su primera solicitud para la presidencia del país.

Otro punto a destacar en el proyecto de enmienda constitucional es la ampliación de los poderes de la Duma. Según esto, el presidente tendrá que nombrar primeros ministros y ministros que reciban un voto de confianza de la Duma.

A primera vista, esta enmienda da la impresión de que amplía el poder legislativo con respecto al ejecutivo, pero no hay ningún cambio en los poderes de impugnación y discreción que tiene el presidente frente a cualquier decisión del legislativo, así que el presidente puede destituir al primer ministro o a un ministro si lo desea.

Además, el proyecto de enmienda constitucional estipula que los primeros ministros, los ministros, los jefes de los órganos del Estado federal, los gobernadores, los senadores, los diputados y los jueces que prestan servicios en la Federación de Rusia no pueden ser ciudadanos de otro país que no sea Rusia.

De igual manera, hay otra enmienda que podría llevar a cuestionar si aún existiría la democracia y el Estado de derecho en Rusia, pues sugiere que las leyes nacionales tienen prioridad sobre los acuerdos internacionales. Por ejemplo, la Federación de Rusia, miembro del Consejo de Europa, va a dar prioridad a sus leyes nacionales, no a las disposiciones de la convención, si la Convención Europea de Derechos Humanos se contradice con sus leyes nacionales. Se espera que esa cláusula acelere aún más el alejamiento de Rusia con Occidente.

La enmienda constitucional también regula la forma de establecer el salario mínimo. De acuerdo con esto, el salario mínimo en Rusia no será inferior al nivel mínimo de subsistencia que también se considerará al determinar los salarios de los jubilados. La razón por la que Putin, que está a punto de presentarse de nuevo a la presidencia, ha traído este cambio a la agenda es clara: conseguir los votos de los trabajadores con un aumento del salario mínimo y la pensión de los jubilados.

Por si fuera poco, el proyecto de ley también describe el matrimonio legal como de la unión entre una persona de sexo masculino y una de sexo femenino. Así sugiere que los matrimonios del mismo sexo son legalmente inválidos. Este es un ejemplo que indica que los gobernantes aprueban las interpretaciones y evaluaciones de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

La poca experiencia democrática rusa

El 22 de abril se celebrará el referéndum sobre el cambio constitucional en Rusia si no se aplaza en el último momento debido a la nueva pandemia de coronavirus (COVID-19). El público ve el proyecto de ley como una "extensión del mandato de Putin", y se espera que el resultado sea positivo.

Lo que esto significa es claro: los próximos 15 años de Rusia estarán bajo un "mandato de un solo hombre" en línea con un "plan maestro". A pesar de una imagen democrática, el monopolio de Putin en la toma de decisiones en todos los asuntos como un "líder eterno" continuará.

El ciudadano ruso promedio no se siente incómodo con esta situación porque la experiencia de la "democracia multipartidista" en la cultura política de Rusia es extremadamente limitada. Lo que ocurrió en el país desde principios de los años 90 hasta hoy debe ser considerado como el "derivado de la democracia".

De hecho, para los rusos, todo el siglo XX estuvo bajo un régimen totalitario durante el Tsardom, el mandato del Partido Comunista que gobernó el país de 1917 a 1991. Durante este período se prohibieron todos los movimientos políticos y actividades religiosas disidentes. "El monopolio del poder y el papel principal del Partido Comunista" se consideraba esencial.

El período más cercano a la democracia en la historia política rusa fue sin duda la década de 1990, cuando Boris Yeltsin estaba en el poder. Durante este período, la participación política alcanzó su nivel más alto, mientras que las actividades de ayuda y reconstrucción continuaron después de la URSS.

Sin embargo, en la era posterior a Yeltsin se pusieron en práctica sutiles escenarios políticos diseñados por la KGB, que presentaba a Putin como "un solo hombre".

A finales de 1999, cuando Yeltsin dejó su puesto por motivos de salud, Putin, como tecnócrata, fue declarado presidente interino. Su misión era dirigir el país hasta las elecciones, pero con una intensa propaganda mediática se impuso como un "líder con cualidades superiores". Poco después, se unió a la carrera presidencial y fue elegido presidente en marzo de 2000.

Desde entonces, Putin ha sido el único responsable de la toma de decisiones de la Federación Rusa. Los periódicos, las radios y otros medios de comunicación son sus aliados, relatando incesantemente los logros y la heroicidad de Putin.

El último esfuerzo de enmienda constitucional no debe separarse de este marco. Putin es un diseño del "Estado profundo" ("Deep State") de Rusia y su misión es poner en práctica el documento oficial de la Escuela Euroasiática, que abogaba por una Rusia separada de Occidente.

Iglesias y partidos políticos apoyan la Escuela Euroasiática

Desde otra perspectiva, lo que ha sucedido en la Federación Rusa desde el comienzo del siglo XXI hasta hoy es una actividad conjunta de los países eurasiáticos, los que aún viven con el sueño de una "Rusia zarista" liderada por la Iglesia Ortodoxa Rusa.

De hecho, cuando la URSS se disolvió en 1991, había dos corrientes políticas principales en este país. La primera de ellas, la Escuela Atlantista, sostenía que Rusia era fundamentalmente europea, adoptó los valores occidentales y abogaba por tener buenas relaciones con Occidente. Por otro lado, la Escuela Euroasiática también contaba con el apoyo de los nacionalistas eslavos que querían revivir el sueño de la Rusia zarista. La Iglesia Ortodoxa Rusa e incluso el Partido Comunista también se puso del lado de esta escuela.

Los atlantistas comenzaron a perder gradualmente el poder durante el segundo período de gobierno de Yeltsin. El nombramiento de Putin como jefe de Estado interino, el último día del último mes de 1999, significó que la Escuela Euroasiática tomaría el poder en Rusia.

Desde entonces, el país ha estado llevando a cabo una política exterior basada en el paradigma de esta escuela, tanto dentro como fuera. Lo que es aún más interesante es que el Partido Comunista de Rusia, considerado el principal partido de la oposición, pertenece también a esta escuela académica y apoya implícitamente a la administración de Putin.

El Partido Liberal Democrático, el tercer partido mayoritario en la Duma, también pertenece a la Escuela Euroasiática. El discurso ideológico de su líder, Vladimir Zhirinovsky, es armónico con el paradigma de la Escuela Euroasiática, con sus sueños zaristas por un lado y su retórica de influencia sobre la Comunidad de Estados Independientes (CEI) por el otro.

En el período posterior a la URSS, la Iglesia Ortodoxa Rusa fue otra institución que aumentó su influencia día a día dentro y fuera de Rusia. La iglesia, cuyas actividades fueron prohibidas durante el período soviético, se ha convertido en uno de los principales actores que guían la política interna del Estado, el sistema educativo, el sistema de defensa y la política exterior del país.

La Iglesia Ortodoxa Rusa regula el plan de estudios de la educación religiosa en las escuelas secundarias y las instituciones militares. También mantiene bajo la protección a los rusos de la diáspora y otras naciones ortodoxas que viven fuera del país. Y, así como el Vaticano es el centro religioso de todos los católicos, la Iglesia Ortodoxa Rusa se considera la sede principal de todos los cristianos ortodoxos, así la Iglesia Ortodoxa Griega en Estambul pretenda competir con ellos.

Las intervenciones de Rusia para proteger los derechos e intereses de los rusos que viven fuera del país a menudo se llevan a cabo a través de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Los intentos de proteger las libertades religiosas de los ortodoxos pueden convertirse en operaciones políticas con el tiempo.

La posición de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Estado se ha fortalecido gradualmente después del comunismo y es casi uno de los principales focos de la política exterior de la actual Rusia. Aunque la Constitución contiene la disposición de que el Estado es laico y trata por igual a cualquier fe que se profese, en la práctica la enseñanza ortodoxa se ha convertido en la denominación no oficial del Estado ruso.

Como resultado de todo lo anterior, podríamos decir que es probable que se apruebe el proyecto de enmienda constitucional, que se espera someter a votación popular en Rusia el 22 de abril. Se ha abierto la puerta para que Putin cumpla dos mandatos más como presidente de Rusia después de 2024.

Las actividades de los medios de comunicación independientes en el país están (cada vez más) bajo presión. La ley de "agentes extranjeros", aprobada en 2012, impidió que las opiniones de los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales se interpongan con la perspectiva oficial.

Teniendo en cuenta esto, es posible plantear la siguiente opinión: la prórroga del mandato de Putin hasta 2036 mediante la enmienda de la Constitución rusa es esencialmente un plan "maestro" y tiene por objeto fortalecer la influencia de la Escuela Euroasiática.

* El escritor de este texto es jefe del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de Kocaeli, en el noroeste de Turquía.

* Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente la política editorial de la Agencia Anadolu.

* José Ricardo Báez G. contribuyó con la redacción de este análisis.


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