Aylin Sirikli y Ferdi Turkten
06 Septiembre 2017•Actualizar: 06 Septiembre 2017
El jefe de la Corte de Casación de Turquía, Ismail Rustu Cirit, dijo este martes que casi un tercio de los empleados de la rama judicial del país están involucrados con actividades de la organización terrorista Fetullah (FETO).
Durante la ceremonia del día de apertura del año judicial, Cirit dijo que era traumático que miembros de la rama judicial del Estado estuvieran involucrados en actividades terroristas.
“Claro que es una situación que baja la autoestima de la sociedad, el hecho de que casi un tercio de los jueces y fiscales, quienes se suponen deben ser completamente confiables, estuvieran involucrados en actividades terroristas”, dijo.
FETO y su líder, Fetullah Gulen, quien vive en EEUU, orquestaron el fallido golpe de Estado de julio 15 de 2016, el cual dejó 250 personas muertas y cerca de 2200 heridas.
Ankara también acusa a FETO de mantener una campaña para sublevar al Estado turco, mediante la infiltración en las instituciones turcas, particularmente las Fuerzas Armadas, la Policía y la rama judicial.
El jefe de la Corte Suprema también destacó que el deber del judiciario es tomar decisiones de acuerdo con evidencia objetiva.
“Nuestra labor no es actuar con emoción, prejuicio y sensacionalismo, sino tomar decisiones de acuerdo con evidencia objetiva, sin comprometer los derechos humanos, los cuales el sistema legal de Turquía ha elevado con gran éxito en los últimos años”, agregó.
Cirit dijo que aquellos que abusan de su poder judicial para apoyar la organización terrorista enfrentarán un juicio en concordancia con el sistema legal turco.
Además, lanzó una advertencia a los países que apoyan el terrorismo, y les pidió cumplir con los pactos internacionales y el derecho internacional.
“Cada país es responsable de luchar contra el terrorismo y está obligado a tomar medidas para prevenir la transferencia de armas y municiones a las organizaciones terroristas. No cumplir con estas medidas es equivalente a apoyar abiertamente el terrorismo”, agregó.
“No obstante, aquellos países que apoyan el terrorismo deben saber que algún día esas armas se tornarán en su contra. Esperamos que los países que apoyan indirectamente el terrorismo actúen en concordancia con los tratados internacionales y el derecho internacional”, concluyó.