02 Agosto 2017•Actualizar: 03 Agosto 2017
La Misión de la ONU en Colombia trasladó a Bogotá el segundo contenedor de las armas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que estaban en La Paloma, una población rural ubicada en el suroriente de Colombia.
La Paloma es uno de los primeros espacios del país completamente libres de armas de las FARC y ahora es una zona de capacitación y reincorporación de excombatientes. La seguridad, antes a cargo de un mecanismo tripartito integrado por el Gobierno colombiano, la ONU y las FARC, vuelve a ser responsabilidad del Ejército y la Policía.
“Hemos acordado una estrategia llamada el Sistema Dominó que significa que de donde salen las armas, esa zona inmediatamente se convierte en un espacio para capacitar al personal de las FARC con un énfasis en lo rural”, explicó Sergio Jaramillo, alto comisionado de paz del Gobierno colombiano.
En la zona se atenderá a la población civil de las veredas aledañas para que ellos también se beneficien de la gran inversión que hizo el Gobierno al construir casas, canchas y centros de capacitación, añadió el alto funcionario. “Por ejemplo, si se están dictando cursos sobre el uso de la tecnología para la ganadería, los campesinos interesados en el tema también podrán participar”, aseguró Jaramillo.
El total de las armas de las FARC será retirado de las zonas veredales antes del 15 de agosto. La ONU acordó estrategias de seguridad junto con la Fuerza Pública para custodiar el armamento durante su traslado en camiones o helicópteros hasta Bogotá. Luego se fundirá para crear tres monumentos.
Estos procedimientos están contemplados en el acuerdo de paz firmado por el presidente Juan Manuel Santos y el comandante de las FARC Rodrigo Londoño, el 24 de noviembre de 2016.