Elena Teslova
17 Febrero 2020•Actualizar: 18 Febrero 2020
Las conversaciones entre las delegaciones rusa y turca con el objetivo de abordar la tensa situación en la provincia de Idlib, al noroeste de Siria, comenzaron este lunes.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Sedat Onal, encabeza la delegación de Turquía en la reunión a puerta cerrada en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, mientras que el enviado presidencial de Rusia para Siria, Sergey Vershinin, encabeza la delegación rusa.
Ambos grupos incluyen diplomáticos, así como representantes de servicios militares y de inteligencia.
En una declaración previa, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, dijo a los periodistas en Munich, Alemania, que Moscú espera que la reunión contribuya a reducir las tensiones.
"Todos los hechos están sobre la mesa. Representantes militares de la Federación de Rusia y Turquía, que están en el terreno en Siria, en la provincia de Idlib, examinan los cambios en la situación en contacto constante entre ellos", dijo.
Los militares de las dos partes tienen un pleno entendimiento mutuo, dijo Lavrov, y agregó: "Espero que tengan ideas que nos permitan reducir esta situación, basándonos en los acuerdos alcanzados por los presidentes de Rusia y Turquía".
Entre el 4 y 5 de mayo de 2017 los tres países garantes en Siria, Turquía, Rusia e Irán, acordaron crear cuatro zonas de desescalamiento en Siria durante la cumbre celebrada en la capital de Kazajistán, Astaná. No obstante, el régimen retomó todas aquellas zonas con el apoyo aéreo de Rusia a excepción de la zona de Idlib, en la frontera con Turquía.
El 17 de septiembre de 2018, Turquía y Rusia firmaron un acuerdo adicional en la ciudad rusa de Sochi, ante la concentración militar del régimen en Idlib. En esta zona se declaró un desarme del armamento pesado en una franja de 15 a 20 kilómetros y la prohibición de las agresiones.
Tras el acuerdo, unos 80.000 civiles regresaron a sus hogares en la zona. Sin embargo, en febrero de 2019 el régimen volvió a violar el acuerdo y reanudó sus ataques y ofensiva contra Idlib. Desde entonces, más de 1.800 civiles han muerto en ataques del régimen y las fuerzas rusas, ignorando tanto el alto al fuego de 2018 como uno nuevo que comenzó el 12 de enero.
*Traducido por Aicha Sandoval Alaguna.