Nazlı Yüzbaşıoğlu
12 Febrero 2020•Actualizar: 13 Febrero 2020
El enviado especial del presidente de Estados Unidos para Siria, James Jeffrey, reiteró este miércoles durante sus contactos en el Ministerio de Exteriores de Turquía que su país estaba de parte de su aliado en la OTAN, tras el ataque de este lunes en Idlib, Siria, que mató a cinco soldados turcos.
Al menos cinco soldados turcos fueron asesinados y otros cinco resultaron heridos en un ataque de las fuerzas del régimen de Bashar al-Assad en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, este lunes, según aseguró el Ministerio de Defensa Nacional del país.
El hecho se produjo una semana después de que un mortal ataque por parte de las fuerzas del régimen sirio asesinara a siete soldados turcos y a un civil que trabajaba con el Ejército turco, ataque que dejó cerca de 12 heridos en la misma región.
Según pudo saber la Agencia Anadolu por parte de fuentes diplomáticas turcas, Jeffrey transmitió las condolencias de Estados Unidos al viceministro de Exteriores, el embajador Sedat Onal.
Por su parte, Onal puso al día a Jeffrey y a la delegación estadounidense sobre los últimos desarrollos y el empeoramiento de la situación en Idlib, y subrayó la importancia de la implementación de los acuerdos de Astaná y Sochi sobre Idlib.
Durante la reunión también se abordó la situación humanitaria en Siria y el proceso político en marcha con el propósito de poner fin al conflicto. Ambas partes afirmaron que es necesaria una mayor participación de la comunidad internacional en estos ámbitos.
Jeffrey se encuentra en Ankara en el marco de una visita oficial a Turquía. La reunión entre Jeffrey y Onal duró aproximadamente hora y media.
Idlib ha sido un fuerte de la oposición y los grupos armados antigubernamentales desde el estallido de la guerra civil siria en 2011.
En septiembre de 2018, Turquía y Rusia acordaron convertir a Idlib en una zona de desescalamiento en la que los actos de agresión están expresamente prohibidos. Y desde entonces los soldados turcos establecieron puntos de observación para monitorear el cese.
Pero más de 1.800 civiles han muerto en ataques del régimen y las fuerzas rusas desde entonces, ignorando tanto el alto el fuego de 2018 como uno nuevo que entró en vigencia este 12 de enero.
Erdogan llamó la atención a la comunidad internacional frente a Siria: “Nadie está a salvo en un lugar en el que se derrama la sangre delos soldados turcos. Turquía hará uso de toda su fuerza”.
“En este punto, no nos haremos los de la vista gorda ante el exceso, el radicalismo, la traición y la provocación de alguien (en Siria)”, afirmó el presidente turco.
Más de 1,5 millones de sirios han sido desplazados hacia la frontera turca debido a los intensos ataques durante el año pasado.
Turquía sigue siendo el país con más refugiados en el mundo. Alberga más de 3,7 millones de migrantes desde el comienzo de la guerra civil siria.
*Traducido por Daniel Gallego.