Santiago Serna
03 de agosto de 2017•Actualizar: 03 de agosto de 2017
El Congreso de Brasil impidió ayer la investigación por corrupción contra Michel Temer.
Con 263 votos oficialistas a favor sobre 513 posibles, la Cámara baja negó la posibilidad al Tribunal Supremo de suspender a Temer por 180 días antes de comenzar el juicio.
El resultado de la votación no fue sorpresa ya que el presidente cuenta con una mayoría parlamentaria desde su llegada al poder.
La jornada, marcada por protestas de la oposición y una rotunda desaprobación ciudadana, era vista como el último obstáculo para que el líder conservador consiguiera mantenerse al mando de Brasil, el cual heredó el año pasado tras la destitución de Dilma Rousseff. Temer finalizará su mandato el 31 de diciembre de 2018.
Temer acorralado
El Gobierno del actual presidente está arrinconado por un escándalo de corrupción. Joesley Batista, dueño del emporio del sector cárnico JBS, dio a conocer en mayo de 2017 un audio en el que el presidente parece avalar el pago de sobornos a aliados políticos.
Rodrigo Janot, fiscal general de la república, denunció en junio a Temer por corrupción pasiva, lavado de activos y asociación criminal. El Congreso tenía que levantar su inmunidad presidencial.
Temer es parte del escándalo de "Lava Jato", que involucra a miembros de la dirigencia brasileña. Políticos y empresarios harían parte de una red de pago de sobornos por contratos.
El Tribunal Superior Electoral ya había evitado la anulación del mandato de Temer por irregularidades en su elección vicepresidencial como fórmula de Rousseff.
La victoria de Temer en el Congreso no significa una salida a la crisis en Brasil. Con un 5% de aprobación, el Gobierno tiene que centrarse en la recuperación económica tras dos años de recesión.