Muhammed Boztepe,Sertaç Bulur
23 de diciembre de 2017•Actualizar: 23 de diciembre de 2017
El subdirector general de Gestión de Migración de Turquía, Abdullah Ayaz, reportó este jueves que 75.000 sirios han sido repatriados después de la Operación Escudo del Éufrates.
El año pasado, Turquía lanzó la Operación Escudo del Éufrates, una campaña militar que tenía por objetivo desalojar a los terroristas de Daesh de la región fronteriza entre Turquía y Siria.
“75.000 refugiados sirios en Turquía han regresado después de la operación. De ellos, 55.000 partieron a Yarabulus y 20.000 llegaron a Azaz, Ar-rai y Al-Bab”, indicó Ayaz.
Informó además que Turquía estaba facilitando su regreso, agregando que más refugiados regresarán por voluntad propia a su país natal en un futuro cercano.
“Hemos visto la voluntad que tienen los sirios por regresar a su país si se establece la seguridad en Siria”.
Siria hasta ahora empieza a emerger de una devastadora guerra civil que inició en 2011. Desde entonces, según reporta la ONU, cientos de miles de personas han sido asesinadas en el conflicto y millones más han sido desplazadas.
Turquía alberga a más de 3,2 millones de refugiados sirios, más que cualquier otro país en el mundo.
Ayaz negó los reclamos de las personas que tienen la percepción de que los sirios están vinculados con actividades criminales en Siria.
“De acuerdo con las cifras de la Dirección Nacional de Seguridad, ellos están involucrados únicamente con el 1,5% de los crímenes que se cometen a nivel nacional”, aseguró Ayaz.
El subdirector general agregó que las investigaciones demuestran que los refugiados nunca han causado un efecto negativo en la economía del país que los ha albergado.
“Los sirios por lo general trabajan y contribuyen a la economía”.
Ayaz dijo también que cerca de un millón de niños sirios están viviendo en Turquía.
“Estamos en contacto permanente con el Ministerio de Educación Nacional en materia de la educación de ellos. Nos importa su educación. No queremos ver el surgimiento de una generación perdida. Independientemente de si viven aquí o si regresan, ellos deben tener acceso a educación”.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.