Michael Hernández
08 de septiembre de 2017•Actualizar: 08 de septiembre de 2017
El presidente de EEUU, Donald Trump, se ofreció este jueves para mediar entre Catar y sus vecinos del Golfo Arábico, para ayudar a ponerle fin al pleito diplomático que lleva varios meses en curso.
"Aprecio el respeto y la mediación, yo estaría dispuesto a ser el mediador", dijo durante una rueda de prensa conjunta con el emir de Kuwait, Jaber al-Ahmad al-Sabah.
"Creo que lograríamos un trato muy rápido, creo que es algo que va a ser resuelto con bastante facilidad", dijo el mandatario.
La crisis diplomática inter-árabe empezó el 5 de junio, cuando Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Bahrein cortaron los lazos diplomáticos y de transporte con Catar, acusándolo de apoyar el terrorismo en la región.
Doha negó las alegaciones y describió los intentos de aislamiento como una violación a las leyes internacionales y a la soberanía nacional.
El papel de Kuwait
Kuwait ha jugado un papel central para intentar resolver la crisis, enviando un alto número de emisarios para entregar mensajes entre Catar y los Estados en contra.
“Lo que es importante es que hemos detenido cualquier acción militar”, dijo Sabah.
Trump dijo que apreciaba los esfuerzos de Kuwait, y añadió que si sus esfuerzos no eran suficientes para solucionar la disputa, la Casa Blanca intermediaría. “Creo que nosotros lo solucionaremos”, agregó.
El bloque, liderado por Arabia Saudita, ha presentado a Catar una lista de 13 demandas que Doha debe satisfacer para que las relaciones vuelvan a la normalidad.
Sabah dijo que estaba seguro de que "una gran parte de estas demandas podrían ser resueltas", pero no todas "son aceptables".
"Cualquier cosa que afecte la soberanía no será aceptada", dijo Sabah, quien añadió que espera que se logre una resolución "en un futuro cercano, si Dios lo permite".
En una llamada con el rey saudí Salman, la semana pasada, Trump instó a todas las partes a encontrar una solución a la crisis.
Poco después de que estallara la crisis, en junio, Trump señaló a Catar de financiar el terrorismo, respaldando públicamente a Arabia Saudita y a otras naciones árabes en su esfuerzo por aislar al país.