Ünal Gündoğdu
19 Enero 2018•Actualizar: 20 Enero 2018
Un testigo sobreviviente de la represión soviética contra la gente en la capital de Azerbaiyán, Bakú, recordó los dolorosos eventos.
El 20 de enero de 1990, también conocido como Enero Negro, murieron unas 150 personas durante la caída de la Unión Soviética en Azerbaiyán.
Aytac Rzaguliyeva le dijo a la Agencia Anadolu que nunca olvidará lo que ocurrió esa noche.
“Muchos de nuestros amigos estaban esperando en la plaza para proteger la democracia ese día”, relató Rzaguliyeva.
De acuerdo con la azerbaiyana, el Ejército no atacó a los civiles al principio, pero después llegaron los tanques.
“Empezaron a disparar al azar sin tener distinciones con los niños. Cuando empezó, no lo podíamos creer. Pensábamos ‘esto no puede ser real, solo nos quieren asustar’”, dijo la testigo de los eventos.
La cruda verdad fue revelada en la mañana, según indicó Rzaguliyeva. “Había niños muertos, vehículos estrellados, personas que habían sido disparadas al azar”.
“El mismo día, se impuso un toque de queda y se hizo un funeral para nuestro pueblo martirizado. Las mujeres estábamos todas en las calles para ir al funeral”.
“Era como un set de grabación. Tanques gigantes, soldados… y nosotros marchábamos sin tenerlos en cuenta”, describió Rzaguliyeva.
Enero Negro fue una violenta represión que tuvo lugar en Bakú durante la disolución de la Unión Soviética. Enero Negro también es recordado como el renacimiento de la República Azerbaiyana.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.