Parach Mach
31 de agosto de 2017•Actualizar: 31 de agosto de 2017
El Gobierno de Sudán del Sur dice que el periodista estadounidense Christopher Allen, asesinado en combates el pasado sábado mientras cumplía con su trabajo y a quien se le había negado previamente la entrada al país debido a sus "informes hostiles", no fue asesinado durante los combates con los rebeldes.
Michael Makuei, portavoz del Gobierno, dijo a los periodistas el miércoles que la muerte del reportero no había sido un asesinato selectivo, como lo reclamaron los rebeldes del sur de Sudán y la comunidad internacional.
"El periodista no fue blanco de lo que está siendo retratado. Solicitó su acreditación en junio, pero el Gobierno, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores (...) le negó entrada debido a su hostil presentación de informes, por lo que él decidió hacer un atajo entrando ilegalmente al país", declaró Makuei.
Makuei dijo que el periodista estadounidense había estado informando sobre las actividades de los combatientes de la oposición, leales al ex vicepresidente Riek Machar y dijo que su Gobierno no aceptaría ninguna responsabilidad por la muerte de Allen.
“Los rebeldes atacaron el pueblo de Kaya controlado por el Gobierno con la intención de capturarlo y 17 personas murieron, incluyendo al periodista”.
"El periodista asesinado no tenía nada excepto una cinta roja atada en su mano, como algunos de los soldados rebeldes que fueron asesinados junto con él", agregó Makuei.
La oposición dice que Allen estaba escondido entre sus combatientes y fue atacado cuando las tropas del Gobierno lo vieron tomar fotos.
Según los medios de comunicación locales, la cónsul estadounidense, Denise Knapp, agradeció a los militares del sur de Sudán por entregar el cuerpo de Allen y dijo que habían confirmado su identidad a través de su pasaporte recuperado.
El Comité para la Protección de los Periodistas exigió el martes una investigación independiente sobre el asesinato.
Sudán del Sur es uno de los lugares más peligrosos del mundo para los periodistas; según las Naciones Unidas, Allen es el décimo periodista en ser asesinado en ese país desde que estalló el conflicto en 2013.