Susana Noguera
18 Septiembre 2017•Actualizar: 19 Septiembre 2017
La nueva procuradora general de Brasil, Raquel Dodge, se posesionó hoy ante el presidente Michel Temer, y los presidentes de la Cámara, Rodrigo Maia, y del Senado, Eunício Oliveira.
La nueva líder del Ministerio Público dio un discurso de posesión en el que enfatizó que los brasileños “no toleran la corrupción”, pero no mencionó a la operación `Lava Jato´ que ha dejado al descubierto una larga cadena de políticos involucrados en corrupción, lavado de activos y cobro de sobornos.
Temer, Maia y Olivera están siendo investigados en el marco de la operación Lava Jato a petición de Rodrigo Janot, ex procurador general de Brasil. “El país está pasando por un momento de depuración. Los órganos del sistema de administración de justicia tienen en el respeto y la armonía entre las instituciones la piedra angular que equilibra la relación necesaria para hacer justicia en cada caso”, dijo Dodge, la primera mujer en ocupar la Procuraduría General en Brasil.
La abogada añadió que el debido proceso es “legal y un derecho” y que las funciones de la procuraduría van más allá de del combate contra la corrupción.
“El ministerio público debe promover la justicia, la democracia, velar por el bien común y por el medio ambiente. Debe asegurar que nadie está por encima de la ley”, aseguró Dodge.
En la tarde de este lunes la jefa de ministerio público debe coordinar el traspaso de información entre el antiguo y el nuevo equipo de investigadores de la operación Lava Jato. La jefa del ministerio público había anunciado desde hace un mes cambios en la estructura de la operación.