Elena Teslova
05 Marzo 2020•Actualizar: 05 Marzo 2020
Los mandatarios de Rusia y Turquía se reunieron el jueves en Moscú tras un ataque del régimen de Bashar al-Assad en Idlib, Siria, que provocó la muerte de al menos 34 soldados turcos.
En su discurso de apertura en el Kremlin, el Presidente Vladimir Putin agradeció a su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan por aceptar su invitación a las conversaciones sobre el reciente escalamiento del conflicto. "Gracias por venir. Siempre hay algo de lo que hablar, pero ahora la situación en una zona bien conocida, Idlib, se ha intensificado tanto que requiere nuestra conversación directa y personal", dijo, ofreciendo sus condolencias por los soldados caídos.
"La pérdida de vidas es siempre una gran tragedia. Desafortunadamente, como le dije por teléfono, nadie, incluyendo el ejército sirio, sabía sobre su paradero [de los soldados turcos]", añadió Putin. Y continúo diciendo que las fuerzas del régimen sirio han sufrido grandes pérdidas en Idlib, el último bastión de la oposición en Siria.
"Tenemos que hablar de la situación que se ha desarrollado hasta la fecha, para que no vuelva a ocurrir nada parecido y para que no destruya las relaciones entre Rusia y Turquía, que yo, y como sé, ustedes también, tratan con mucho cuidado", afirmó el mandatario ruso.
La reunión comenzará con conversaciones individuales y luego continuará en un formato ampliado. Erdogan dijo que las decisiones que se tomen en este encuentro aliviarán las tensiones en la región y Turquía. Los dos líderes están listos para discutir los recientes acontecimientos en Siria, incluyendo las violaciones del alto el fuego en la zona de desescalada de Idlib.
Siria ha estado encerrada en una guerra civil despiadada desde principios de 2011, cuando el régimen de Bashar al-Assad tomó medidas enérgicas contra las protestas en favor de la democracia con una ferocidad inesperada. Desde entonces, cientos de miles de personas han sido asesinadas y más de 10 millones han sido desplazadas, según funcionarios de la ONU.
Idlib se encuentra dentro de la zona de desescalamiento del conflicto, establecida en un acuerdo entre Turquía y Rusia a finales de 2018. Sin embargo, el régimen sirio y sus aliados han roto sistemáticamente los términos del alto el fuego, y han lanzando frecuentes ataques.
Esta zona de distensión alberga a unos 4 millones de civiles, incluidos cientos de miles desplazados en los últimos años por las fuerzas del régimen en todo el país cansado de la guerra.
El régimen y sus aliados han violado sistemáticamente los términos de la cesación del fuego de 2018 y una nueva que comenzó el 12 de enero, lanzando frecuentes ataques dentro del territorio. Además de las bajas civiles, esto ha provocado una afluencia de solicitantes de asilo a lo largo de las fronteras de Turquía.
En respuesta, Ankara lanzó la Operación Escudo de Primavera contra varios objetivos del régimen. Los soldados turcos están estacionados en el noroeste de Siria para proteger a la población local. Ankara ha instado a Rusia a cumplir los acuerdos de paz y asegurar un inmediato cedel fuego en la región.
*Traducción por José Ricardo Báez G.