Susana Patricia Noguera Montoya
21 Diciembre 2017•Actualizar: 22 Diciembre 2017
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, inició este jueves su defensa ante la plenaria del Congreso. Los legisladores cerrarán la jornada con una votación para decidir si se destituye o no al presidente por "permanente incapacidad moral".
El mandatario es señalado de esconder sus vínculos y los de su empresa Westfield Capital con la constructora Odebrecht.
Contra el mandatario pesan pruebas como un contrato de asesoría que Gerardo Sepúlveda, socio de Kucyznski y cabeza de Westfield Capital, firmó con la constructora Odebrecht, que cursa un largo proceso por pagar millonarias coimas en diversos países de Latinoamérica para obtener millonarios contratos públicos.
Además Kuczynski reconoció que, cuando fue ministro del Gobierno (2001-2006), recibió ganancias que provinieron de un contrato de asesoría suscrito por su entonces socio chileno Gerardo Sepúlveda con Odebrecht.
En la plenaria Kuczynski aseguró que la empresa Westfield Capital, que él fundó en 1992 “no es un vehículo de cobros ilegales (…) Todas sus transacciones fueron bancarizadas, pagaron impuestos tanto en el Perú como en EE.UU. y responden a servicios efectivamente prestados", aseguró en la declaración.
El argumento central del mandatario en su declaratoria ha sido que el señor Gerardo Sepúlveda dirigió y gestionó Westfield durante los años que fue ministro de Estado. “Nunca participé en las asesorías ni realicé ningún tipo de gestión de intereses mientras fui ministro", aseguró.
El mandatario y su abogado, Alberto Borea, tendrán unas dos horas para exponer sus argumentos contra la destitución.
Para retirarlo del cargo hace falta que al menos 87 de los 130 congresistas voten a favor de la medida. El mandatario insiste en su inocencia. “Estamos ante un golpe bajo el disfraz de interpretaciones legales supuestamente legítimas”, aseguró Kuczynski. Añadió que la oposición a su Gobierno ha estado involucrada en las acusaciones.