Necva Taştan Sevinç
24 Junio 2026•Actualizar: 24 Junio 2026
Las autoridades holandesas activaron este miércoles un protocolo nacional de calor debido a las altas temperaturas que provocaron alertas meteorológicas, interrupciones en el transporte y medidas de emergencia en todo el país.
El Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos emitió una alerta naranja por calor para nueve provincias a partir del mediodía, mientras que Rijkswaterstaat, la autoridad nacional de agua e infraestructura, extendió su protocolo a todo el territorio nacional, según informó la emisora neerlandesa NOS.
El protocolo, implementado inicialmente el lunes en las provincias sureñas de Limburgo y Brabante Septentrional, tiene como objetivo proteger a los conductores y reducir los riesgos asociados a las temperaturas extremas. Como parte de estas medidas, los usuarios de la carretera que se encuentren varados son trasladados lo más rápidamente posible a lugares con servicios como estaciones de servicio y aparcamientos.
Rijkswaterstaat indicó que la temperatura del asfalto ya había superado los 30 °C en algunas zonas. La asociación neerlandesa de automovilistas ANWB ha desplegado personal adicional para ayudar a los conductores durante la ola de calor.
Las altas temperaturas también han afectado al transporte público, con una reducción en la frecuencia de los trenes en varias rutas. Las autoridades de Holanda Meridional han recurrido a amoladoras angulares para mantener operativos los puentes, ya que las altas temperaturas provocan la dilatación de los componentes metálicos.
Los funcionarios indicaron que este método sustituye la práctica del año pasado de enfriar los puentes con agua y se considera más respetuoso con el medio ambiente. Los planes para instalar sistemas de refrigeración automáticos se descartaron debido a su elevado coste.
El calor también ha provocado el cierre temporal de algunas piscinas. La piscina al aire libre Van Maanenbad en Róterdam permaneció cerrada por falta de personal; los responsables afirmaron que no podían garantizar la seguridad de los visitantes debido a la insuficiente supervisión.
Por su parte, la piscina De Duikelaar en Boven-Hardinxveld anunció su cierre porque las temperaturas interiores se habían vuelto demasiado altas para que los empleados pudieran trabajar con seguridad.
*Traducido por Daniel Gallego.