Tayfun Salcı
14 Marzo 2018•Actualizar: 14 Marzo 2018
El presidente egipcio derrocado, Mohammed Morsi, “no es un prisionero ordinario”, y “si algo llegase a pasarle mientras permanece bajo custodia, probablemente habrá consecuencias más amplias”, dijo Crispin Blunt, un parlamentario británico conservador, quien es el expresidente del Comité Parlamentario de Relaciones Exteriores.
Blunt le dijo a la Agencia Anadolu que un intento británico, la semana pasada, de visitar a Morsi, el primer presidente egipcio electo de manera democrática, no obtuvo respuesta de la embajada egipcia en Londres.
Blunt dijo que “un grupo de abogados con instrucciones de la familia de Morsi quería hacer una veeduría de detención para examinar las condiciones en las cuales […] Morsi está encarcelado”.
La delegación conjunta británica estaba formada por el subsecretario de Justicia, Lord Edward Faulks, el miembro del comité de Salud, Paul William y Blunt.
“Hay preocupaciones 'prima facie' sobre cómo está detenido y cuál es su condición de salud”, afirmó Blunt.
“No es un prisionero ordinario, y aunque se debe cumplir con los estándares de prisioneros comunes, las reglas del sistema carcelario egipcio y estándares internacionales decentes, es un ex jefe de Estado, electo por el pueblo egipcio y eso significa que, si algo le llegase a pasar bajo custodia, habrá consecuencias más amplias”, añadió Blunt.
“Se ha hecho ruido en el Parlamento egipcio, no ha sido muy constructivo pero el punto que quiero dejar claro a los oficiales egipcios es que esto es una oportunidad para refutar las críticas que se están haciendo”, añadió.
Crispin Blunt dijo que en caso de que las autoridades egipcias rechacen su visita “veremos toda la evidencia que tenemos disponible afuera de Egipto […] y nosotros […] redactaremos un reporte basado en lo que sabemos”.
También, al referirse a las violaciones de Derechos humanos en Egipto, Blunt destacó la situación difícil que atraviesa el país africano.
“Bueno, la situación de derechos humanos en Egipto es extremadamente difícil y la impunidad de la policía parece haber regresado. Y este fue uno de los temas entre la población egipcia que conllevó a la caída del presidente [Hosni] Mubarak, creo que los servicios de seguridad en Egipto deben rendir cuentas”, dijo.
“Ha habido oportunidades para que el presidente [Abdel Fattah al-] Sisi saque a colación este tema, y hasta la fecha esto no se ha hecho”, agregó.
Mohammed Morsi se encuentra aislado en reclusión solitaria a pesar de haber expresado preocupación por su salud. No pudo asistir a la mayoría de las audiencias en su juicio, el cual inició poco después de ser derrocado durante un sangriento golpe militar en el 2013.
“Mi situación de salud es seria y cada día empeora”, dijo Morsi. El expresidente dijo que no desistiría de pedir tratamiento médico, señalando que sufrió dos comas diabéticos ya que no podía comer la comida de la prisión.
Respondiendo a las peticiones del expresidente, el juez enfatizó que el chequeo médico solicitado debía ser firmado por los galenos de la prisión, algo que hasta la fecha no ha ocurrido.
Las autoridades egipcias dicen que Morsi está recibiendo los tratamientos médicos necesarios en prisión.
*Ahmet Gurhan Kartal y Ahmed Fawzi Mostefai contribuyeron con la redacción de esta nota.