Michael Hernández
09 Agosto 2017•Actualizar: 09 Agosto 2017
El Gobierno británico buscó en repetidas ocasiones la ayuda de Washington en sus intentos para deponer el ex líder iraní, según documentos recientemente desclasificados publicados el martes.
Los documentos del Departamento de Estado publicados por el Archivo de Seguridad Nacional de la universidad George Washington, confirman la vieja sospecha de que Londres, no Washington, fue el principal instigador en el derrocamiento del primer ministro iraní, Mohammed Mossadeq hace 65 años.
El complot, comúnmente llamado por su nombre clave de la CIA –‘Proyecto Ajax’- suscitó sospechas iraníes de intervención estadounidense y occidental en el medio oriente.
Londres hizo numerosos llamados para deponer a Mossadeq mediante un golpe de Estado, de acuerdo a los documentos. Pero Washington inicialmente declinó participar, en parte, porque quería llegar a un acuerdo petrolífero con el líder iraní tras que este nacionalizara la industria petrolera del país en 1951.
La primera propuesta escrita británica de deponer a Mossadeq data del ocho de octubre de 1952, de acuerdo a un memorando emitido dos meses más tarde. Durante ese tiempo, los británicos sostuvieron tres reuniones con sus contrapartes estadounidenses sobre el tema, que no parecen haber convencido a los oficiales norteamericanos.
“Aunque no lo descartamos por completo, preferiríamos no llevar a cabo la planeación de esta acción de manera conjunta por ahora”, escribió Henry Byroade, secretario de Estado asistente para para oriente próximo de EEUU a su superior, enfatizando que Washington debería enfocarse en lograr un trato [petrolífero] con Mossadeq.
Un segundo documento, con fecha del tres de diciembre de 1952, recuenta una reunión entre el jefe de Byroade, el vicesecretario de Estado encargado, H. Freeman Matthews y el ministro británico Sir Christopher Steel a petición de este último. Matthews encabezó un trio de oficiales estadounidenses quienes de manera unánime expresaron su escepticismo sobre el plan británico, informándole a Steel que los EEUU estaban “trabajando en una nueva vía de acercamiento” a Mossadeq.
“Dije que no nos gustaría descalificar la posibilidad de un golpe de Estado, pero sentíamos que uno o más esfuerzos deberían hacerse para alcanzar un trato petrolífero con Mossadeq”, escribió Matthews.
“Se acordó que no se tomaría ninguna acción por el momento, pero tendríamos en mente la sugerencia. También se acordó que no habría más discusiones entre la CIA y representantes de la inteligencia británica al respecto hasta pronto aviso,” añadió.
La CIA eventualmente participó en los esfuerzos para derrocar a Mossadeq, lo que resultó en su salida del poder en agosto de 1953, marcando la llegada del Shah (Rey) Mohammed Reza Pahlavi.
La intervención occidental fue un punto de partida para las manifestaciones anti Pahlavi que llevaron a su salida durante la Revolución Islámica iraní en 1979.