Fatih Erel
24 Agosto 2017•Actualizar: 24 Agosto 2017
La ONU hizo un llamado este jueves para hacer una pausa humanitaria en la situada ciudad siria, Raqqa, para permitirle a cerca de 20.000 civiles escapar de allí.
“Este es el momento de pensar en posibilidades, pausas u otras formas que permitan la salida de los civiles, sabiendo que los combatientes del Estado Islámico (Daesh) están haciendo lo posible para usarlos como escudos humanos”, dijo el consejero de la ONU en Siria, Jan Egeland, durante una conferencia de prensa en Ginebra este jueves.
Debido a que Daesh controla todavía cinco distritos de Raqqa, Egeland dijo: “no puedo pensar en un peor sitio en la Tierra que estos cinco vecindarios para esas 20.000 personas”.
También dijo que se estaban produciendo fuertes bombardeos y ataques aéreos y que se calcula un gran número de víctimas civiles.
Sobre los diálogos de paz en Astana y Ginebra, el diputado especial de la ONU para Siria, Ramzy Ezzeldin Ramzy, dijo que las conversaciones que se llevaran a cabo en Kazajistán se realizarán a mediados de septiembre.
Las charlas en Ginebra se realizarán después de las de Astana, pero aún no se conoce la fecha.
Cerca de 78 civiles fueron asesinados en ataques aéreos realizados por la coalición liderada por Estados Unidos y por los bombardeos de las Fuerzas Democráticas de Siria en la provincia de Raqqa el lunes, de acuerdo con el grupo activista de monitoreo, Raqqah Is Being Slaughtered Silently.
El pasado mes de junio, la coalición lanzó una campaña militar para tomar la ciudad capital del Daesh, autoproclamada como “califato”.
En junio, la Red Siria de Derechos Humanos documentó que los últimos ocho meses habían muerto 1.400 civiles, incluyendo 308 niños y 203 mujeres.