Pizaro Gozali İdrus,Chandni
05 Febrero 2018•Actualizar: 06 Febrero 2018
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein, advirtió este lunes que la persecución a los musulmanes rohinyá en Birmania tiene el potencial de causar un conflicto regional.
En una visita a Indonesia, Zeid dijo que actos de genocidio y limpieza étnica pudieron ocurrir durante los ataques perpetrados contra la minoría rohinyá en el estado de Rakáin.
“Birmania enfrenta una crisis seria, con el potencial de impactar en la seguridad de la región”, dijo Zeid durante un discurso en Yakarta. “Si la crisis rohinyá fuera a desencadenar un conflicto más amplio basado en identidades religiosas, las disputas posteriores podrían ser motivo de gran alarma".
Zeid reconoció la continua discriminación y violencia contra los rohinyá que enfrentan obstáculos en asuntos tales como la ciudadanía, el estatus legal y los certificados de nacimiento, la educación y el empleo.
El alto comisionado criticó la falta de preocupación por parte de los líderes regionales e internacionales sobre las violaciones a los derechos humanos en el estado de Rakáin en Birmania y pidió al Gobierno de Birmania reconocer la discriminación oficial e institucional en contra de los rohinyá, en lugar de “mantener su narrativa de que los problemas centrales han estado en desarrollo y la competencia por los recursos".
Más de 650.000 refugiados, en su mayoría niños y mujeres, han huido de Birmania desde el 25 de agosto de 2017, cuando las fuerzas de seguridad birmanas lanzaron fuertes ataques contra la minoría rohinyá.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el pueblo más perseguido del mundo, enfrentan grandes temores desde que decenas de ellos fueron asesinados en la violencia comunal que emergió en 2012.
Por lo menos 9.000 rohinyá fueron asesinados desde el 25 de agosto hasta el 24 de septiembre de 2017, de acuerdo con la organización Médicos sin Fronteras.
En un reporte publicado en diciembre, esa organización dijo que el 71.7 % de las muertes, o 6.700, fueron causadas por la violencia. Eso incluye el asesinato de 730 niños por debajo de los cinco años.
La ONU ha documentado violaciones en masa, asesinatos, golpizas brutales y desapariciones cometidas por las fuerzas de seguridad birmanas.
*María Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.