Felix Nkambeh Tih
19 Octubre 2017•Actualizar: 20 Octubre 2017
Una misión de Naciones Unidas condenó este miércoles los reportes de violencia perpetrados al sur de la República Centroafricana, la cual ya ha cobrado la vida de al menos 20 personas.
La Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA) dijo a través de un comunicado que ha recibido reportes de violencia en Pombolo, una aldea ubicada en la prefectura de Basse-Kotto.
“La evidencia preliminar sugiere que la violencia se ha extendido y habría cobrado la vida de muchos ciudadanos inocentes”, dijo el comunicado sin indicar un número exacto de las víctimas mortales de estos ataques.
La misión dijo que hará todo lo posible “para poner fin a la violencia y facilitar el acceso a un tratamiento a aquellas personas que han resultado lastimadas”, agregando que despacharán un helicóptero para hacer un reconocimiento aéreo y enviar tropas terrestres.
Souleymane Daouda, portavoz de la Unión por la Paz en República Centroafricana, le dijo a la Agencia Anadolu que al menos 150 musulmanes han muerto y unos 100 más han resultado heridos en Pombolo.
El portavoz agregó en la entrevista telefónica que aún se estaban contabilizando las víctimas mortales.
Las circunstancias exactas que causaron la masacre aún son desconocidas. Pero de acuerdo con reportes iniciales, se cree que los asaltantes pertenecen a la milicia cristiana anti-Balaka, quienes asesinaron a más de 20 personas en un ataque a una mezquita la semana pasada.
La violencia en República Centroafricana se desató en el 2013, cuando rebeldes musulmanes Seleka derrocaron al entonces presidente François Bozize, un líder cristiano que llegó al poder gracias a un golpe ocurrido en el 2003.
Según indica la ONU, desde entonces, se han conducido intensos ataques entre los musulmanes Seleka y los cristianos anti-Balaka, ocasionando que casi la mitad de la población del país dependa de asistencia humanitaria.
La milicia anti-Balaka recluta personas provenientes del sur y del occidente del país.
Los anti-Balaka emergieron en el 2013 como un grupo de autodefensa que lucha contra la milicia Seleka que derrocó a Bozize y es comandada por sus seguidores.
Los Seleka constituyen una alianza de varios grupos armados de mayoría musulmana ubicados en el nororiente del país.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.