08 Marzo 2018•Actualizar: 09 Marzo 2018
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en una visita a Estados Unidos que concluirá este viernes, reiteró que su país seguiría controlando la región del Valle del Jordán, en la Cisjordania ocupada, incluso una vez lleguen a un acuerdo definitivo con los palestinos.
“Sea cual sea la solución del conflicto israelí-palestino, la región al oeste de Jordania (Valle de Jordán), que abarca tierras palestinas, permanecerá bajo el control de Israel”, dijo Netanyahu durante su participación en el Club Económico de Washington, D.C., según un comunicado emitido por su gabinete.
“En esta región (Oriente Medio), llena de países fallidos que han colapsado, es extremadamente importante que Israel forme una autoridad responsable de la seguridad; de lo contrario todos caerán y los palestinos también”, dijo Netanyahu sin especificar el alcance de semejante “autoridad”.
Netanyahu señaló que les concedería a los palestinos “todos los poderes que les permitiesen realizar un gobierno autónomo en vez de poderes que amenazasen a la seguridad de Israel”.
A su regreso al país, Netanyahu tendrá que lidiar con una crisis política en medio de escándalos de corrupción, amenazas de partidos y políticos aliados de abandonar su coalición de Gobierno, tras sugerir la convocatoria de unas elecciones anticipadas si no se puede resolver la disputa con la comunidad de ultraordodoxos, que reciben el nombre de jaredíes, por el tema del servicio militar.
Dicha disputa surgió la semana pasada, cuando el partido político de los jaredíes amenazó con no apoyar un presupuesto para 2019 a menos que se promulgara una ley de reclutamiento, la cual reconociera formalmente los estudios del Torah como equivalentes a prestar servicio militar, cuestión que aliados de Netanyahu no comparten.