Ali Abo Rezeg
11 de agosto de 2017•Actualizar: 11 de agosto de 2017
El Ministerio de Awqaf de Gaza (dotaciones religiosas) ha condenado la decisión de Israel de anular los permisos de residencia de miles de palestinos que viven en Jerusalén.
“Israel ha cancelado de manera abrupta los permisos para 14.595 palestinos en Jerusalén”, dijo el Ministerio liderado por Hamás en un comunicado difundido el miércoles.
“Las autoridades quieren escalar su campaña de judaización en la ciudad, mientras establecen proyectos de asentamiento (en la Cisjordania ocupada) y adoptan brutales medidas de seguridad contra los palestinos”, menciona el comunicado.
En las declaraciones también se señala que, durante el mes pasado, las fuerzas israelíes demolieron docenas de estructuras palestinas en Jerusalén y en sus alrededores. “Las autoridades israelíes están trabajando en un proyecto de asentamiento masivo en el que buscan llevar 150.000 colonos judíos a Jerusalén mientras expulsan a 100.000 palestinos de la ciudad”, anunció el ministerio.
“Human Rights Watch (HRW) dijo a principios de esta semana que Israel estaba presionando a los palestinos residentes en Jerusalén para que abandonaran sus hogares a través de una política de transferencia sistemática que viola el derecho internacional.
Israel primero ocupó la Cisjordania palestina, incluyendo el este de Jerusalén, durante la guerra de 1967. Anexó la ciudad entera en 1980, reclamándola como la capital del estado judío, un movimiento que no es reconocido por la comunidad internacional.
Las leyes internacionales continúan viendo a Cisjordania y Jerusalén del este como “territorios ocupados” y consideran ilegal toda actividad de construcción de asentamientos judíos en esa región. Los palestinos han acusado a Israel de llevar a cabo una campaña para “judaizar” la ciudad con el objetivo de borrar su histórica identidad árabe y finalmente expulsar a sus habitantes palestinos.