El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, cuyo nombre está asociado a la corrupción y cuyo partido está perdiendo popularidad en las encuestas, basa su campaña electoral en una plataforma antiturca tras verse obligado a detener los ataques contra Irán y Líbano bajo la presión de Estados Unidos.
Netanyahu, quien hizo historia al convertirse en el primer primer ministro israelí en ser juzgado por corrupción durante su mandato, lleva tiempo intentando evitar la cárcel.
Arquitecto del “genocidio” en la Franja de Gaza y responsable de la muerte de más de 73.000 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, Netanyahu es criticado incluso en su propio país por "incendiar la región para proteger su posición".
La Corte Penal Internacional (CPI) emitió una orden de arresto contra Netanyahu el 21 de noviembre de 2024 por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos en Gaza; sin embargo, no ha cesado en sus ataques, no solo contra Gaza, sino también contra otros países de la región.
Bajo el liderazgo de Netanyahu, quien buscaba evadir cargos de corrupción y conservar su cargo, Israel lanzó ataques contra países de la región, además del genocidio en Gaza.
Netanyahu lanzó dos ataques contra el Líbano, uno en 2024 y otro en 2026. También declaró la guerra a Irán en dos ocasiones, una en 2025 y otra en 2026.
Además, Netanyahu estuvo detrás de los ataques contra Yemen y Qatar, país que mediaba en las conversaciones de alto el fuego entre Hamás e Israel.
Tras el derrocamiento del régimen de Bashar al-Asad en 2024, bajo el mandato de Netanyahu, Israel lanzó numerosos ataques contra la infraestructura militar de Siria y ocupó algunas zonas del sur del país.
Netanyahu, quien mantuvo su posición a través de ataques y guerras, puso fin a regañadientes a los ataques contra Irán tras un acuerdo entre Washington y Teherán, presionado por Estados Unidos.
Esta decisión generó duras críticas de socios de la coalición y líderes de la oposición. El ex primer ministro israelí y líder del principal partido de la oposición, «Hay un Futuro», Yair Lapid, criticó el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, afirmando que Netanyahu había «perdido la guerra».
Tras verse obligado a poner fin a la guerra con Irán bajo presión estadounidense, debilitando así su imagen de «líder fuerte», Netanyahu se vio forzado a detener los ataques contra Líbano, nuevamente a instancias de Washington.
Esta decisión acorraló aún más a Netanyahu dentro de Israel. El ex ministro de Defensa y líder de la oposición, Avigdor Liberman, criticó el alto el fuego alcanzado en Líbano, tachando a Netanyahu de «no un primer ministro, sino un títere».
El socio de coalición de Netanyahu, el ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha Itamar Ben-Gvir, se dirigió al primer ministro israelí y le dijo: «Usted dijo que un primer ministro fuerte le dice "sí" al presidente de Estados Unidos (Donald Trump) cuando es posible y "no" cuando es necesario. Ahora es el momento de decirle "no" a nuestro amigo, el presidente Trump».
Las encuestas de opinión muestran que su partido está perdiendo terreno
En la Knéset israelí, compuesta por 120 escaños, el partido de Netanyahu ostenta actualmente la mayor cantidad, con 32. Sin embargo, las encuestas de opinión para las elecciones del 27 de octubre indican que el partido de Netanyahu ha caído de 32 a 23 escaños, ubicándose en segundo lugar.
Además, las encuestas muestran que el Likud y sus socios de coalición —que incluyen partidos de extrema derecha y ultraortodoxos— están lejos de alcanzar los 61 escaños necesarios para formar un gobierno de coalición.
Según una encuesta publicada por el Canal 13 de la televisión israelí el 19 de agosto, el número combinado de escaños en la Knéset de Netanyahu y sus socios de coalición se mantiene en 51.
Tras verse obligados a cesar los ataques en Irán y Líbano bajo la presión de Estados Unidos, Netanyahu y su equipo recurrieron a la retórica antiturca en su campaña para las elecciones del 27 de octubre.
Los primeros indicios de esto se habían manifestado semanas antes del ataque israelí del 18 de agosto contra la base aérea militar abandonada de Abu Zuhur, en la provincia siria de Idlib.
En una entrevista en junio con una emisora de radio israelí, Amichai Chikli, diputado del Likud y ministro de Asuntos de la Diáspora, afirmó que su país "iría a la guerra con Siria tarde o temprano", añadiendo que "Türkiye y Siria representan acontecimientos mucho más preocupantes que Irán".
Chikli, quien suele llamar la atención con sus publicaciones antiturcas, también expresó su malestar con el Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca, firmado entre Türkiye, Arabia Saudita y Pakistán, afirmando que la cooperación de Arabia Saudita con Türkiye era "un acontecimiento muy negativo" para Israel. El ministro de Defensa, Yisrael Katz, uno de los colaboradores más cercanos de Netanyahu, también figura entre quienes han utilizado retórica antiturca y anti-Erdoğan en sus campañas electorales.
Katz, quien frecuentemente ataca a Türkiye y al presidente Erdoğan en sus publicaciones en redes sociales, suele hacerlo en turco.
De manera similar, Eli Cohen, diputado del Likud y ministro de Energía, dejó clara su intención de usar retórica antiturca en su campaña electoral al afirmar en una entrevista con una emisora de radio local el mes pasado: "Si Türkiye establece una base en Siria, nosotros también lo haremos".
Tras el ataque israelí a la base aérea militar de Abu Zuhur, se ha observado un notable aumento de las declaraciones antiturcas por parte de Netanyahu y su equipo.
Algunos líderes de la oposición y análisis publicados en Israel coinciden en que tanto Netanyahu como sus allegados están utilizando el ataque en Siria como arma electoral, explotando la retórica antiturca.
El líder del Partido Demócrata, Yair Golan, afirmó que Netanyahu realizó una acción "descarada y peligrosa" con este ataque.
Golan declaró que, con el ataque, Israel "incrementó las tensiones con Türkiye y profundizó la brecha con Estados Unidos", enfatizando que Netanyahu utilizó la fuerza militar para obtener réditos políticos y que Tel Aviv está pagando las consecuencias en términos de seguridad.
El ex primer ministro israelí Ehud Barak opinó que Netanyahu está aplicando una política de captación de votos mediante tensiones de seguridad antes de las elecciones que se celebrarán en el país el 27 de octubre.
La comentarista política israelí Esther Solomon, en un análisis publicado en el periódico Haaretz, afirmó que Netanyahu, "a pesar de todos sus esfuerzos", no logró los resultados deseados en las encuestas previas a las elecciones.
Solomon enfatizó que, para impulsar a su partido antes de las elecciones, Netanyahu "intentó obtener más votos utilizando todos los frentes para abrumar, sorprender y desgastar a la oposición".
Otro comentarista político, Jonathan Lis, también escribió en Haaretz que los asuntos políticos, junto con los parámetros de seguridad y diplomacia, influyeron en el proceso de toma de decisiones de Netanyahu.
Lis comentó: "Ante la proximidad de las elecciones israelíes de octubre, es muy improbable que Netanyahu desee intensificar las tensiones con Türkiye y Siria, especialmente considerando que la administración Trump está promoviendo la calma entre las partes".
La campaña electoral contra Türkiye en Israel no se limita a las declaraciones de Netanyahu y sus allegados. El Canal 14, conocido por sus estrechos vínculos con Netanyahu, atacó el Consulado General de Türkiye en Jerusalén, ubicado en la Jerusalén Este ocupada y que funciona como oficina de enlace con la Autoridad Palestina.
El reportaje del Canal 14 afirmaba que se estaban realizando "reformas no autorizadas" en el edificio que alberga el Consulado General turco y que la Municipalidad de Jerusalén, bajo control israelí, no tenía permiso para inspeccionarlo. El reportaje también mostraba imágenes del exterior del edificio del Consulado General.
Además, la cadena I24 emitió un documental sobre las actividades de instituciones y asociaciones turcas en la ciudad, sugiriendo que Turquía intenta hacerse con el control de Jerusalén Este.
El documental abarca en detalle la ayuda humanitaria proporcionada por instituciones y asociaciones turcas a los palestinos de la ciudad, e incluye también información sobre las actividades del Centro Cultural Yunus Emre en Jerusalén Este.
*Traducido por Daniel Gallego.
news_share_descriptionsubscription_contact
