James Tasamba
09 Septiembre 2021•Actualizar: 14 Septiembre 2021
En Níger 377 escuelas cerraron debido a la reciente situación de inseguridad en el país africano, según Unicef.
En un comunicado, publicado con motivo del Día Internacional para Proteger la Educación de los Ataques, Unicef dijo que el cierre de colegios afectó a más de 22.000 niños, particularmente en las regiones de Tillabery, Tahoua y Diffa.
El acceso a las escuelas en estas regiones está restringido, lo que dificulta los esfuerzos para apoyar a los niños afectados por la violencia armada.
En algunas áreas, hasta el 80% de los niños puede ser víctima de traumas psicológicos, lo que potencialmente les impide alcanzar su máximo potencial como adultos.
“Los ataques a escuelas, estudiantes y maestros niegan el derecho de los niños a la educación y amenazan su futuro”, dijo Stefano Savi, representante de Unicef en Níger.
“Sin acceso a la educación, una generación de niños que vive en un conflicto, crecerá sin las habilidades necesarias para contribuir a su país y su economía, exacerbando la situación, ya de por si, desesperada de millones de niños y sus familias”, agregó.
Savi dijo que el derecho de un niño a la educación no se puede salvaguardar en zonas de conflicto sin que se proteja la educación.
“Fuera de la escuela los niños son blancos fáciles de abuso, explotación y reclutamiento por parte de los grupos armados. La escuela debe proporcionar un espacio seguro donde los niños puedan estar protegidos de amenazas y crisis. También es un paso clave para romper el ciclo de crisis y reduce la probabilidad de conflictos futuros”, explicó Savi.
El oeste de Níger ha sido testigo en los últimos años de devastadores ataques orquestados por organizaciones terroristas vinculadas a Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Ancar Dine y otros grupos militantes con base en el norte de Malí.
Cientos de civiles y soldados han muerto en los ataques, según cifras oficiales.
*Traducido por Daniel Gallego.