Daniel Gallego
13 de septiembre de 2024•Actualizar: 16 de septiembre de 2024
ESTAMBUL
Más de 30.000 trabajadores de Boeing se preparan para ir a huelga este viernes, deteniendo la producción de la mayoría de los aviones de la compañía después de que el personal rechazara abrumadoramente un nuevo contrato laboral, según informó el medio estadounidense CNBC.
Es un avance costoso para el fabricante que ha luchado por aumentar la producción y restaurar su reputación después de las crisis de seguridad.
Los trabajadores del área de Seattle y de Oregón votaron en un 94,6% en contra de un acuerdo provisional que Boeing y la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales dieron a conocer el pasado domingo.
Los trabajadores votaron en un 96% a favor de una huelga, mucho más que los dos tercios de los votos necesarios para un paro laboral.
“Iremos a huelga a medianoche”, anunció el presidente del distrito 751 de la IAM, Jon Holden, en una conferencia de prensa donde también anunció los resultados de la votación.
Holden justificó la huelga por las presuntas “prácticas laborales injustas” de Boeing y argumentó que los trabajadores de la fábrica habían experimentado “conducta discriminatoria, interrogatorios coercitivos, vigilancia ilegal y tuvimos promesas ilegales de beneficios”.
El presidente dijo que Boeing necesita negociar de buena fe.
Boeing no hizo comentarios de inmediato, pero Stephanie Pope, directora ejecutiva de la unidad de aviones comerciales de Boeing, dijo, a principios de esta semana, que el acuerdo provisional era el “mejor contrato que hemos presentado jamás”.
“En negociaciones anteriores, la idea era que debíamos reservarnos algo para poder ratificar el contrato en una segunda votación”, explicó Pope y agregó que “hablamos de esa estrategia esta vez, pero elegimos deliberadamente un nuevo camino”.
La propuesta provisional incluía aumentos salariales del 25% y otras mejoras en forma de beneficios de sanidad y jubilación, aunque el sindicato había solicitado aumentos de alrededor del 40%. Los trabajadores se habían quejado del acuerdo, diciendo que no cubría el aumento del costo de vida.
La votación es un golpe para el director ejecutivo Kelly Ortberg, quien ha estado en el puesto principal durante cinco semanas. Un día antes de la votación, había instado a los trabajadores a aceptar el contrato y no hacer huelga, diciendo que pondría en peligro la recuperación de la empresa.
Según el acuerdo provisional, Boeing había prometido construir su próximo avión comercial en el área de Seattle, un intento de ganarse a los trabajadores después de que la empresa trasladara la producción del 787 Dreamliner a una fábrica no sindicalizada en Carolina del Sur.
De haberse aprobado, el acuerdo habría sido el primer contrato totalmente negociado para los trabajadores de Boeing en 16 años. La última vez, los trabajadores de Boeing se declararon en huelga en 2008 durante casi dos meses.
El impacto financiero final de esta huelga dependerá de cuánto dure.