Zehra Nur Düz
13 Junio 2020•Actualizar: 13 Junio 2020
Los importantes logros militares del Ejército libio contra la milicia leal al comandante Jalifa Haftar en los últimos días han sido recibidos con gratitud y esperanza entre el pueblo libio.
El Gobierno libio lanzó la Operación Tormenta de la Paz en marzo para contrarrestar los ataques a la capital y recientemente recuperó el control de ubicaciones estratégicas, incluida la base aérea de Al-Watiya y la ciudad de Tarhuna.
La semana pasada, el Gobierno lanzó otra exitosa operación militar, Camino de la Victoria, para liberar ciudades en el este y el centro de Libia, incluidas Sirte, Jufra, y los pueblos de Wadi Wishka, Buerat, Jarif y Qasr Abu Haid.
La ciudad de Misrata, en el noroeste, a 250 kilómetros al noroeste de la provincia costera de Sirte, es fundamental para la operación militar continua.
Los ataques aéreos de las milicias de Haftar atacaron diferentes puntos de Misrata, conocida como una ciudad costera y comercial, durante sus ataques a la capital.
Ver también: El Ejército libio liberó completamente Trípoli y se dirige a Tarhuna contra las milicias de Haftar
Un corresponsal de la Agencia Anadolu habló con personas que viven en la ciudad, que desempeñaron un papel importante en la resistencia contra los ataques de Haftar.
Yusuf al-Kabir, un maestro retirado de 63 años, aplaudió el papel crucial de Turquía en los logros recientes del Ejército libio.
“El pueblo libio anhela la democracia, el cambio pacífico del Gobierno y las elecciones”, dijo Al-Kabir, y agregó que está en contra de aquellos que llegan al poder mediante el uso de la fuerza.
Kabir invitó a empresas y empresarios turcos a Libia para contribuir a la reconstrucción del país devastado por la guerra.
Hassan Mahmoud, de 48 años, un funcionario público, subrayó que el pueblo libio ya no acepta el llamado del lado de Haftar para un cese al fuego y una solución política en el país, ya que la medida se produjo después del éxito del Ejército libio.
Mahmoud también agradeció al pueblo turco por apoyarlos durante estos tiempos difíciles.
El 6 de junio, el presidente de Egipto, Abdel-Fattah al-Sisi, acordó una iniciativa política con Aquila Saleh, el presidente del Parlamento de Libia con sede en Tobruk, y el comandante Haftar.
La Declaración de El Cairo pidió un cese al fuego en Libia a partir del lunes y propuso una nueva asamblea para formar la Cámara de Representantes y el Consejo Presidencial.
Ni los miembros del GNA, el Gobierno internacionalmente reconocido de Libia, ni sus aliados internacionales estuvieron presentes en la conferencia de El Cairo.
El GNA anunció el 8 de junio que estará abierto a negociaciones con Haftar solo después de liberar la ciudad de Sirte y la región central de Jufra, hogar de una base aérea militar estratégica.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.