Las manifestaciones en varias partes de Irak contra el desempleo, la corrupción, la falta de servicios públicos y la influencia de Irán en el país continúan desde hace un mes. Las protestas comenzaron el 1 de octubre, se suspendieron debido a la conmemoración religiosa chiíta del Arbain y se reanudaron el 25 de octubre.
Hasta el momento más de 250 personas han perdido la vida y miles han resultado heridas en las manifestaciones, las cuales se concentran en las ciudades del centro y sur del país, especialmente en la capital, Bagdad.
1 - ¿Con qué demandas empezaron y en dónde se concentraron los manifestantes?
Las manifestaciones comenzaron el 1 de octubre con miles de personas que salieron a las calles en Bagdad y en las ciudades del sur como Basora, Nasiriya, Amara, Samawah y Hilla, y se extendieron rápidamente a muchas regiones en el centro y sur del país.
El poco funcionamiento del Estado, el cual fue establecido por la ocupación estadounidense en 2003 y el hecho de que los funcionarios del gobierno, las organizaciones políticas, étnicas y religiosas prioricen sus propios intereses en lugar de los de la nación y del pueblo han creado gran inconformismo en la sociedad.
El grave problema de corrupción en el país también causa molestias al público. Según la Organización Mundial de Transparencia, Irak está clasificado como el doceavo país más corrupto del mundo. Desde 2003, se ha registrado la perdida de USD 450 mil millones de los fondos públicos.
Aunque Irak tiene la cuarta reserva probada de petróleo más grande del mundo, los servicios públicos básicos como electricidad, agua, salud y transporte son insuficientes. Además, según los datos de 2014 del Banco Mundial, casi una cuarta parte de los 40 millones de habitantes del país sobreviven con USD 1.90 por día.
Además de que aproximadamente el 75% de la población iraquí tenga menos de 35 años y la tasa de desempleo juvenil alcanzara el 20% en 2018, está el hecho de que casi 83.000 extranjeros que trabajan en el país reciben salarios muy altos, lo que aumenta la ira de los iraquíes.
Inconformidad por la influencia de Irán
La inconformidad producida por la influencia de Irán en el país y los grupos de milicias respaldados por Teherán también se ve en las calles.
Uno de los factores que desencadenó las protestas fue que el primer ministro iraquí, Adil Abdul-Mahdi, retiró de su cargo a Abdulvahab al-Saadi, comandante de la unidad antiterrorista de Irak, quien tuvo grandes éxitos en la lucha contra el Daesh y cuya cercanía a los Estados Unidos es conocida. La discusión se centró en si Al-Saadi fue retirado de su cargo por pedido de Irán y en las manifestaciones se observaron afiches con fotografías de Saadi y consignas como "¡Fuera Irán!".
Durante la primera ola de manifestaciones, entre el 1 y el 6 de octubre, 157 manifestantes fueron asesinados y miles resultaron heridos.
La segunda ola de manifestaciones comenzó el 25 de octubre y se concentró en las provincias de Bagdad, Basora, Babilonia, Diwaniya, Di Car, Maisán, Musenna, Karbala y Nayaf.
Llama la atención que la oposición anti-iraní se ha vuelto más fuerte en esta segunda ola de protestas. De hecho, en varias ciudades los manifestantes incendiaron los edificios de los partidos políticos y los grupos militares afiliados al grupo de milicias chiítas Hashdi Shabi, conocido por su proximidad a Irán.
En la segunda ola de manifestaciones más de 100 personas han muerto. Según Human Rights Watch (HRW), las fuerzas de seguridad han utilizado fuerza desproporcionada contra los manifestantes.
En las protestas, supuestamente francotiradores de los grupos de milicias chiítas, respaldados por Irán, dispararon contra los manifestantes.
2- ¿Quién dio el apoyo para realizar las protestas?
La mayoría de los manifestantes en el país son independientes y no tienen relación con ningún partido o líder.
Se sabe que las manifestaciones tuvieron lugar en las regiones chiítas, que los sunitas no participaron en masa, pero que en algunas regiones jóvenes sunitas sí participaron. Se comenta que la falta de apoyo masivo a las manifestaciones por parte de los sunitas se debe a la posibilidad de que el gobierno chiíta y el grupo de milicias Hashd al-Shaabi, respaldado por Irán, opriman a los sunitas con el pretexto de ser una "amenaza de radicalismo".
Se piensa que las manifestaciones no están organizadas por ninguna fuerza dirigente, al tiempo que algunos sindicatos expresaron su apoyo a las manifestaciones.
La Asociación de Maestros de Irak anunció que participarán en las protestas y declaró que apoyarán a los manifestantes incluso si entre sus demandas incluyen la renuncia del gobierno. La Unión de Artistas de Irak también anunció su apoyo a las protestas.
Además, el Consejo de Abogados de Irak decidió pedir a todos los abogados en el país que no asistan a todos los casos a realizarse entre este miércoles y el lunes de la próxima semana. Se espera que los litigantes afiliados al Consejo de Abogados manejen los casos de los manifestantes arrestados en ese lapso de tiempo.
La Confederación de Sindicatos de Irak anunció que apoya las demandas legítimas de los manifestantes. Los dos sindicatos de educación en el país declararon una huelga de cuatro días en todo el país, sin incluir a la Región Autónoma de Kurdistán.
3 - ¿Cómo reaccionaron los políticos y las figuras religiosas del país?
El presidente de Irak, Barham Salih, pidió calma, al decir que se harán esfuerzos para satisfacer las demandas de los manifestantes.
El primer ministro, Abdul-Mahdi, hizo una pequeña declaración el primer día de las manifestaciones prometiéndole a los graduados universitarios empleo y ordenándole al Ministerio de Petróleo y otras agencias gubernamentales que exijan una cuota a algunas empresas extranjeras para que como mínimo 50% de sus empleados sean nacionales iraquíes.
El presidente del Parlamento de ese país, Mohamed al-Halbousi, dijo que las reformas se implementarán en poco tiempo.
El ayatolá Ali al-Sistani, un clérigo influyente en la población chiíta en Irak, pidió al gobierno que no responda desproporcionadamente a las manifestaciones y le dijo que debería mejorar los servicios públicos, crear empleos, combatir la corrupción y enviar a los responsables de la misma a prisión.
Por otro lado, Hadi al-Amiri, líder de la Alianza Fatah, uno de los grupos más fuertes del Parlamento iraquí, y comandante de la organización Badr, una de las facciones más grandes de Hashdi Shaabi, culpó a los Estados Unidos e Israel por las protestas.
El líder del Movimiento Sadrista de Irak, Muqtada al-Sadr, dijo que el gobierno de Abdul-Mahdi es "inútil" como sus predecesores y pidió la renuncia del gobierno antes de que comenzara una "guerra civil" en el país.
Al-Sadr llamó a su socio gubernamental, al-Amiri, a derrocar al gobierno. Al-Amiri le respondió diciendo que está dispuesto a "cooperar".
Aunque al-Amiri dice que cooperará con al-Sadr para derrocar al gobierno, se prevé que ambos piensen en una persona distinta a ellos, para el remplazar a Abdul-Mahdi. Al-Sadr, piensa para primer ministro a Abdel-Wahab al-Saadi, mientras que al-Amiri apuesta por el ex ministro de Juventud y Deportes, Abdul-Hussein Abtaan.
4 - ¿Se cumplieron las demandas de los manifestantes?
El Parlamento iraquí tomó una serie de decisiones en respuesta a las demandas de los manifestantes.
El Parlamento ha decidido establecer una comisión para redactar un proyecto de enmienda a algunos artículos de la Constitución. Se espera que el borrador se presente a la Presidencia del Parlamento en 4 meses.
El legislativo iraquí decidió por mayoría de votos abolir los consejos provinciales, distritales y subdistritales. Los gobernadores serán responsables de los asuntos administrativos y financieros de las ciudades, y ellos serán supervisados por el Parlamento iraquí.
El Parlamento iraquí también decidió anular los subsidios y privilegios no salariales otorgados al Presidente, el Primer Ministro, el Presidente del Congreso, los legisladores y todos los altos funcionarios del gobierno.
El gobierno destaca que está haciendo un fuerte trabajo en las reformas, pero el uso desproporcionado de la fuerza que hace durante las manifestaciones aumenta la ira de la gente.
De hecho, el descontento aumentó luego de que las fuerzas antiterroristas entrenadas contra Daesh fueran desplegadas en ciertas partes de la capital con el pretexto de asegurar las protestas.
Las personas que han llenado las calles durante días esperan la renuncia del gobierno, una lucha seria contra la corrupción, mejoras en los servicios públicos y oportunidades laborales para los jóvenes. Los manifestantes dicen que no volverán a casa hasta que no se cumplan sus demandas.
5 - ¿Qué escenarios se podrían ver en el país y el Gobierno?
Abdul-Mahdi dijo en respuesta a una propuesta de al-Sadr de celebrar elecciones anticipadas, que al gobierno no le importaría ofrecer su renuncia si al-Sadr y al-Amiri llegan a un acuerdo acerca de la formación de un nuevo gobierno, pero que se necesitan medidas legales para llamar a elecciones anticipadas.
Luego de esto, al-Sadr pidió al Parlamento que retire el voto de confianza otorgado al primer ministro Abdul-Mahhdi e instó a revocar el gobierno de inmediato.
Hadi al-Amiri respondió a esto al decir que trabajaría con al-Sadr en las demandas de los manifestantes.
En este contexto, el escenario más complicado sería que con la caída de Abdul-Mahdi, al haberle retirado su voto de confianza al primer ministro, al-Amiri tendría grandes problemas persuadiendo a los grupos fuera del Movimiento Sadrista; sunitas, kurdos y su propio grupo, la alianza Fatih, para que lo apoyen. En particular, se afirma que los grupos kurdos pidieron que se cumplieran varias exigencias suyas antes de ayudar a derrocar al gobierno.
Para las elecciones anticipadas en Irak, el presidente Barham Salih debe aprobar la solicitud del Consejo de Ministros para la disolución del Parlamento. En otras palabras, las elecciones anticipadas no pueden celebrarse sin la aprobación parlamentaria. En caso de ser aprobada, las elecciones se celebrarán en 60 días.
Si el primer ministro renuncia o se le retira el voto de confianza, se espera que Salih encabece el gobierno interino hasta las elecciones.
La principal exigencia de las protestas es la renuncia del primer ministro Abdul-Mahdi, pero no hay señales de que las situación se calme en Irak si renuncia.
El primer ministro fue elegido como candidato conjunto de diferentes bloques políticos en Irak. Asumió el cargo aproximadamente 6 meses después de las elecciones generales en mayo de 2018 y pudo formar su gobierno con dificultad solo hasta 9 meses después de que asumió el cargo en octubre de 2018. Debido a los desafíos que enfrenta, se debate si los posibles escenarios de elecciones anticipadas serán la solución.
*Traducido por Aicha Sandoval Alaguna.
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