Cientos de refugiados cerca del campamento Moria, en la isla griega de Lesbos, están enfrentando condiciones “críticas” debido al hacinamiento.
Los refugiados le contaron a la Agencia Anadolu que cuentan con muy poco para protegerse de la lluvia, del frío o de los problemas de seguridad y las pobres condiciones de sanidad.
Sherife al-Hassoun, de 65 años, proveniente de Deir ez-Zor, en Siria, se está quedando en un huerto de olivo cerca del sobrepoblado campamento de Moria, junto con sus 11 nietos, de los cuales la más joven tiene tres meses de edad.
“Mi nieta más pequeña llora toda la noche, pero no encontramos a ningún doctor que la pueda examinar”, dijo al-Hassoun, quien perdió a su esposo en un bombardeo del régimen sirio.
El deterioro en las condiciones climáticas ha empeorado la situación. Al-Hassoun dice que ella y sus nietos tienen que quedarse en las carpas, a pesar del frío, que llega a bajas temperaturas de 6 grados Celsius.
“Todas nuestras cosas se están empapando. Es tan pequeño que no nos protege de nada”, cuenta la refugiada.
En Lesbos hay un total de 8.500 refugiados. Se trata de la isla que ha recibido la mayor cantidad de refugiados entre todas las islas griegas. Más de 6.000 refugiados tienen que residir en Moria, que tiene una capacidad para poco más de 2.000.
Los refugiados se quejan por no tener baños o inodoros en condiciones apropiadas. El refugiado Hassan Aloulou dice que estos son "asquerosos".
“A veces vamos al mar para bañarnos. De otra forma, vamos a los campos cercanos. No hay agua caliente en ningún lugar con este clima tan frío”, dice Aloulu.
La incesante lucha nocturna, que cuenta con poca intervención de la policía, se suma a la lista de precariedades. Minaa Hasani, que viene de Najaf, en Siria, dice estar preocupada por sus cuatro hijos.
“Estoy sola y tengo miedo. Me quitaron a mi esposo. Estoy preocupada por mis hijas, especialmente porque hay mucha violencia afuera”, dice ella.
'Condiciones críticas'
“La situación de Moria en Lesbos es crítica”, le dijo a la Agencia Anadolu Boris Cheshirkov, portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para Grecia, quien agregó que la organización internacional le ha solicitado a las autoridades griegas acelerar las transferencias de los refugiados más vulnerables a tierra firme.
“Con las condiciones actuales de hacinamiento e inseguridad, y con las lluvias y el clima frío de los últimos días, han aumentado las dificultades en Moria”, explicó el portavoz.
El alcalde de la isla, Spiros Galinos, declaró “una guerra” en contra de Gobierno griego, rehusándose a abrir otro campo en Lesbos. Al organizar una huelga general en la isla, Galinos ha desafiado al ministro de Políticas Migratorias, Giannis Mouzalas.
“Lesbos no es una prisión abierta, y tampoco vamos a permitir que nadie lo mire de esa manera”, dijo el alcalde al expresar su descontento en la isla y urgiendo el traslado inmediato de los refugiados en la isla.
“Esto es un asunto de vida o muerte”, dijo Jana Frey, directora del Comité Internacional de Rescate para Grecia en una carta firmada por 20 ONG, dirigida al primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras.
“No hay absolutamente ninguna excusa para las condiciones que vive la isla en este momento; miles de personas se encuentran hacinadas en instalaciones precarias. Estamos en una carrera contra el tiempo”, agregó Frey.
Mouzalas, que se muestra reacio a transferir más refugiados a tierra firme, también admitió, en una rueda de prensa este 1 de noviembre, que las condiciones eran “extremadamente malas” y que “se violaron los derechos humanos”.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.
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