Sergio García
31 Octubre 2017•Actualizar: 31 Octubre 2017
La procuradora general de Argentina, Alejandra Gils, le presentó su renuncia al presidente, Mauricio Macri, y argumentó que su dimisión se debe a las reformas que se tramitan en el sector de la justicia que considera afectarán la autonomía de la institución que encabeza.
Gils enfatizó que renuncia para que el gobierno de Macri se abstenga de impulsar unas reformas que rompen “el equilibrio que debe regir el sistema de administración de justicia”.
El ministro de justicia y derechos humanos de Argentina, Germán Garavano, confirmó que la dimisión de la procuradora será efectiva a partir del 31 de diciembre y que la renuncia fue solicitada por el gobierno.
“Valoramos el paso que ha dado la procuradora. Seguramente en estos días el presidente aceptará formalmente la renuncia”, manifestó Garavano.
El ministro se refirió a las reformas que se impulsan desde el gobierno y destacó que las transformaciones de la justicia penal son necesarias en el enfrentamiento al narcotráfico y la corrupción.
“Es importante que haya controles y contrapesos. De hecho, muchas de las cosas que se le han cuestionado a la procuradora han tenido que ver con decisiones de fuerte impacto institucional tomadas unipersonalmente. Hay que avanzar en esa línea”, aseveró Garavano.
Gils tiene una investigación abierta en su contra desde el pasado 12 de octubre por unas presuntas irregularidades en la compra en 2013 del edificio que sirve de sede al ministerio público fiscal de Argentina.
La jefa de los fiscales en el país sudamericano fue nombrada en 2012 por la ex presidenta Cristina Fernández.
Gils fue señalada por el gobierno de Macri de no ser imparcial en sus investigaciones y de ser una militante del partido Unidad Ciudadana que lidera la exmandataria argentina.