12 de septiembre de 2017•Actualizar: 12 de septiembre de 2017
Este martes, Naciones Unidas emitió un nuevo reporte que afirma que el número de ciudadanos muertos a causa del conflicto en curso de Ucrania ha descendido.
Sin embargo, la organización sugiere que el cese al fuego, que se acordó a finales de junio, no ha sido respetado del todo, ya que se han presentado hostilidades “que repentinamente se encienden y de la misma manera se apagan”.
Ucrania ha sido azotada por el conflicto en las regiones orientales desde marzo del 2014, luego de la anexión de Crimea a Rusia.
En febrero de 2015, las partes en conflicto firmaron un tratado de cese al fuego en Minsk, con la mediación de Francia y Alemania. Pero, de acuerdo con la ONU, la lucha continuó y cobró la vida de más de 10.000 personas.
Los ciudadanos que viven cerca de la zona donde se encuentran las fuerzas separatistas prorrusas y de Ucrania se ven obligados a soportar la violencia.
Naciones Unidas asegura que la vida diaria para los ciudadanos de ambos lados es “particularmente peligrosa”.
Entre el 16 de mayo y el 15 de agosto de este año, la Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania registró 26 muertes de ciudadanos relacionadas con el conflicto latente, además de 135 heridos.
En total, la ONU estima que el conflicto ha cobrado la vida de al menos 2.803 personas, y ha dejado entre 7.000 y 9.000 heridos.
El conflicto, además, ha generado que varias partes de Ucrania, anexadas o separadas, hayan intentado unirse a Rusia.
El nuevo reporte también plantea interrogantes respecto a las “detenciones ilegales, asesinatos continuos y desapariciones forzadas en la zona de conflicto”, y contiene acusaciones de tortura y maltrato (incluyendo violencia sexual) contra los detenidos de ambas partes.
La Organización de Naciones Unidas anunció que, de acuerdo con lo estipulado por la Asamblea General de la ONU, se emitirá otro reporte en este mismo mes sobre la situación de los derechos humanos en Crimea.