Diego Carranza
28 de agosto de 2017•Actualizar: 28 de agosto de 2017
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) alertó sobre el desplazamiento de 40 personas en una zona del noroccidente del país por enfrentamientos entre grupos armados ilegales.
Una mujer indígena de 22 años murió por un impacto de bala dentro de su vivienda como consecuencia del fuego cruzado entre las bandas ilegales.
La OCHA indicó que aún hay personas que permanecen en las comunidades y que tienen dificultades para movilizarse y para acceder bienes y servicios básicos. Los adultos temen ir a sus zonas de cultivos por los combates, la presencia de minas antipersonales y otros artefactos explosivos.
El éxodo de las nueve familias comenzó el pasado 22 de agosto desde la comunidad Juin Duur hacia la cabecera municipal de Riosucio, en el departamento de Chocó. La acción armada ocurrió dentro de las comunidades indígenas de Quiparadó-La Loma y Juin Duur, en zona rural del mismo municipio. La oficina de la ONU afirmó que el número de desplazados puede aumentar.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) manifestó su preocupación por los hechos: “niñas, niños y adolescentes de las diferentes etnias de las zonas de Rio Sucio, Nuquí, Alto Baudó y Medio San Juan, han sido víctimas de fuego cruzado y se han visto forzados a desplazarse.”
“Insistimos en que los niños, niñas y adolescentes deben estar fuera de todo tipo de conflicto y violencia”, afirmó Roberto De Bernardi, representante de Unicef en Colombia.