Ekip
17 Junio 2019•Actualizar: 17 Junio 2019
La Fiscalía de Sudán imputó en presencia del expresidente del país Omar al-Bashir, los cargos en su contra después de haber sido derrocado el pasado mes de abril.
El fiscal general interino de Sudán, Al-Waleed Sid-Ahmed Mahmoud, había señalado un día antes que el exmandatario comparecería ante la corte la próxima semana.
“La Fiscalía le acusa de posesión de divisa extranjera y de aceptar regalos de manera extraoficial”, dijo a los medios de comunicación Alaa al Din, uno de los fiscales a la salida de la Fiscalía en Jartum, capital del país.
De acuerdo con Mahmoud, el juicio de al-Bashir empezaría la próxima semana, después de que apeló los cargos en su contra, los cuales incluyen corrupción y haber dado la orden de asesinato a manifestantes.
En declaraciones a los reporteros, Mahmoud también negó haber tenido algún papel en la violenta dispersión de los manifestantes a las afueras de los cuarteles del Ejército en Jartum.
Más de 100 personas han sido asesinadas desde el 3 de junio, cuando el Ejército arremetió contra los manifestantes.
El fiscal general interino aseguró que no asistió a una reunión del Consejo Transicional Militar (TMC), en la cual se ordenó la dispersión de la manifestación.
Pero su afirmación contradice las declaraciones del portavoz del consejo, Shams Aldin Kabashi, quien indicó que, en efecto, Mahmoud sí se encontraba en esta reunión.
Mahmoud también prometió que renunciaría si cualquier funcionario intenta intervenir en su trabajo o en su independencia.
Después de que al-Bashir fue derrocado en abril, el TMC dio inicio a un periodo transicional de dos años, durante el cual se realizarían elecciones presidenciales.
Sin embargo, los manifestantes exigen al consejo que entregue el poder, lo más pronto posible, a una autoridad civil.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.