Ali Murat Alhas
22 Julio 2020•Actualizar: 22 Julio 2020
Los escuadrones antiexplosivos de las Fuerzas Armadas turcas, desplegados en respuesta a la solicitud del Gobierno libio, continúan limpiando el sur de Trípoli, la capital de Libia, de artefactos explosivos improvisados (IED, por sus siglas en inglés) y minas dejadas por milicias leales al general golpista Jalifa Haftar.
Los desminadores también están capacitando a funcionarios del Ejército libio para descontaminar el territorio.
Ver también: Robot de fabricación turca es usado para desactivar minas en Libia
El Ministerio de Defensa de Turquía informó el pasado domingo, 19 de julio, que las tropas del escuadrón antiexplosivos del Ejército libio están utilizado el robot TMR 2, de fabricación turca, para detonar, de forma controlada, los artefactos explosivos improvisados en Trípoli.
Los militares turcos, incluidos los profesionales de los comandos terrestres, marinos y aéreos, llevaron a cabo programas de entrenamiento con la participación de las autoridades militares libias y las unidades de búsqueda y detección de bombas.
En la instalación de una capacitación establecida en la capital, Trípoli, los funcionarios turcos presentaron el equipo necesario para localizar y desactivar IED y minas a sus homólogos libios. El equipo incluye detectores de metales, trajes protectores y robots de eliminación de bombas producidos en Turquía.
Desde abril de 2019, las fuerzas ilegítimas de Haftar han lanzado ataques contra la ciudad de Trípoli y otras partes del noroeste de Libia, lo que ha causado más de 1.000 muertes, incluidas mujeres y niños civiles.
Sin embargo, el Gobierno libio ha logrado victorias significativas recientemente, expulsando a la milicia de Haftar de Trípoli y la ciudad estratégica de Tarhuna.
Según los datos de la ONU, al menos 400.000 personas han sido desplazadas en Libia. Sin embargo, las autoridades locales argumentan que el recuento real de los desplazados es mucho mayor.
Informes indican que los militantes y mercenarios de Haftar vinculados a Wagner, un contratista militar ruso, habían dejado muchas minas e IED en los asentamientos civiles del sur de Trípoli durante su retirada de la zona.
La situación en Libia
Libia ha sido devastada por la guerra civil desde el derrocamiento del difunto gobernante Muamar Gadafi en 2011. El nuevo Gobierno del país fue fundado en 2015 bajo un acuerdo liderado por la ONU, pero los esfuerzos para un acuerdo político a largo plazo fracasaron debido a la ofensiva militar de las fuerzas golpistas de Jalifa Haftar, que ha recibido el respaldo de Francia, el contratista militar privado ruso Wagner, Emiratos Árabes Unidos y Egipto.
La ONU reconoce al Gobierno libio encabezado por el primer ministro Fayez al-Sarraj como la autoridad legítima del país.
Turquía apoya al Gobierno de Trípoli y firmó un acuerdo de cooperación de seguridad con este en noviembre del año pasado.
*Susana Noguera colaboró con la redacción de esta nota.