Adham Kako
13 Febrero 2020•Actualizar: 13 Febrero 2020
El régimen de Bashar al Assad, con la supuesta ayuda de Rusia e Irán, intenta desterrar a la población civil de la región de Idlib hacia la frontera con Turquía.
El régimen sirio reconoce a los habitantes de la región como terroristas y no diferencia entre la oposición moderada y los grupos radicales.
Según datos de la ONG Coordinadores de Respuesta en Siria, 1,79 millones de personas se han visto obligadas a desplazarse hacia lugares cercanos a la frontera con Turquía desde enero de 2019.
El 10 de mayo de 2019, el ministro de Defensa de Turquía, Hulusi Akar, advirtió que a partir del 6 de mayo los ataques del régimen a Idlib se habían convertido en una operación militar.
A pesar de todos los acuerdos firmados hasta ahora, más de 1.800 civiles han perdido la vida en la zona de desescalamiento de Idlib como consecuencia de los ataques del régimen y Rusia, mientras que aproximadamente 2.000 kilómetros cuadrados de territorio han sido capturados por las fuerzas del régimen.
Entre el 4 y 5 de mayo de 2017 los tres países garantes en Siria, Turquía, Rusia e Irán, acordaron crear cuatro zonas de desescalamiento en Siria durante la cumbre celebrada en la capital de Kazajistán, Astaná. No obstante, el régimen retomó todas aquellas zonas con el apoyo aéreo de Rusia a excepción de la zona de Idlib, en la frontera con Turquía.
El 17 de septiembre de 2018, Turquía y Rusia firmaron un acuerdo adicional en la ciudad rusa de Sochi ante la concentración militar del régimen en Idlib. En esta zona se declaró un desarme del armamento pesado en una franja de 15 a 20 kilómetros y la prohibición de las agresiones.
Tras el acuerdo, unos 80.000 civiles regresaron a sus hogares en la zona. Sin embargo, en febrero de 2019 el régimen volvió a violar el acuerdo y reanudó sus ataques y ofensiva contra Idlib. Desde entonces el régimen sirio ha capturado varios municipios y localidades en Idlib.
*Traducido por Daniel Gallego.