Hasan Öymez,Kasım İleri
10 de noviembre de 2017•Actualizar: 10 de noviembre de 2017
Durante su visita a Washington, el primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, le pidió al vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, la extradición del líder de la Organización Terrorista Fetullah (FETO) y expresó su preocupación frente al apoyo constante de Estados Unidos al grupo PKK/PYD.
Al dirigirse a los periodistas mientras abordaba el avión, rumbo a Nueva York, luego de su reunión en la Casa Blanca, Binali Yildirím habló del “productivo” encuentro que tuvo con Pence.
Yildirim dijo, además, que urgió a su contraparte estadounidense a poner fin a todas las actividades de FETO en el país.
FETO y su líder, Fetullah Gulen, que vive en Estados Unidos, orquestaron el golpe fallido en julio de 2016, que resultó en la muerte de 250 personas y dejó a otros 2.200 heridos. FETO también es responsable de estar detrás de una larga campaña que busca derrocar el Estado a través de la infiltración en las instituciones turcas.
El primer ministro también dijo haber expresado sus preocupaciones frente al suministro de armas al grupo terrorista PKK/PYD y aseguró que Estados Unidos debe frenar dicho apoyo.
También dio a conocer las expectativas que tiene Turquía con respecto al apoyo que esperan recibir de Estados Unidos en la lucha contra el PKK.
“Hablamos de manera franja acerca del YPG [PKK/PYD]”.
“De hecho, nuestra reunión fue muy productiva. Discutimos nuestros asuntos de manera sincera con el otro. Abordamos temas bilaterales y regionales”.
Ambos funcionarios destacaron la importancia de la “fuerte relación y de la alianza estratégica” entre los países y expresaron sus deseos de dar paso a una “nueva página en las relaciones entre Estados Unidos y Turquía a través de un diálogo constructivo".
“Convinimos en la continuidad de un diálogo bilateral infinito y de un canal de comunicación abierto las 24 horas del día cuando se necesite una respuesta inmediata a nuestros problemas. Nuestros teléfonos siempre estarán disponibles para el otro”, dijo el primer ministro turco.
Con respecto a la reciente disputa de visados entre Turquía y Estados Unidos, Yildirim dijo: “esperamos volver a una situación normal desde este momento en adelante”.
“En general, vi disposición de mejorar las relaciones con confianza mutua y sinceridad… Con el tiempo veremos el progreso y le haremos seguimiento. Quedé con una buena impresión de las perspectivas del vicepresidente”, añadió Yildirim.
La disputa de las visas se desató este 8 de octubre, cuando la Embajada de Estados Unidos anunció la suspensión de los servicios de visa a no inmigrantes de los nacionales turcos. La decisión se tomó después del arresto de un empleado local turco del consulado de Estados Unidos en Turquía por presuntos vínculos con FETO.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de este artículo.