Este domingo, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dijo que los pasos tomados en la provincia occidental de Idlib, en Siria, continúan “sin problema alguno”.
Turquía quiere asegurar la estabilidad en Idlib, la región donde se han presentado las luchas más sangrientas entre las fuerzas del régimen de Bashar al-Assad y grupos armados de la oposición.
Los miembros de las Fuerzas Armadas turcas no buscan llevar a cabo una operación, ni enfrentarse al régimen de Assad u otros grupos armados en el área, sino hacer un despliegue en la zona.
Durante una reunión en la capital de Kazajistán, Astaná, el 4 de mayo, los países garantes –Irán, Rusia y Turquía– firmaron un pacto para establecer zonas de no conflicto, entre las cuales se encuentra Idlib, al noreste del país, cerca de la frontera con Turquía.
Luego de negociaciones intensas entre Turquía, que apoya a la oposición siria, y Rusia, que apoya al régimen de Bashar al-Assad, el pacto llegó a la fase de implementación.
Idlib se encuentra bajo el control de grupos que están en contra del régimen y de algunos grupos de oposición.
¿Qué hará el Ejército turco en Idlib?
Miembros de las Fuerzas Armadas turcas (TSK) serán posicionados dentro de las fronteras de la zona de reducción de tensión determinada para Idlib.
Su tarea será asegurar el cese al fuego entre las fuerzas del régimen y los grupos armados locales. Para lograr esto, formarán puntos de control y observación.
¿El Ejército turco está organizando una operación? Si así es, ¿contra quién?
Fuentes militares y diplomáticas señalan que las acciones del TSK no son una operación sino un despliegue.
No se espera enfrentar a las tropas del régimen de Assad ni durante ni después del despliegue.
No obstante, durante su preparación las TSK han tenido en cuenta todos los riesgos de seguridad posibles.
¿Qué se espera de este despliegue?
Para que el despliegue se lleve a cabo sin problema, la situación de los grupos armados locales está siendo evaluada.
Tahrir al-Sham, un grupo anti régimen, ha incrementado su actividad en Idlib durante los últimos días.
El grupo tiene un poder armado considerable, a pesar de que varios de sus miembros se han separado en los últimos meses.
Tahrir al-Sham no ha hecho ningún comunicado directo en contra del despliegue de tropas turcas en la región.
Por otra parte, el grupo se opone a la entrada a Idlib de varios grupos ligados al Ejército Libre Sirio, los cuales se espera que lleguen de la región donde se llevó a cabo la operación Escudo del Éufrates.
El grupo justifica su oposición diciendo que los otros grupos que se espera que lleguen a la región son apoyados por Estados Unidos.
Las TSK también analizan la sensible situación en la región y esperan que las condiciones sean lo más seguras posibles para poder lograr la transferencia de tropas.
¿Por qué es tan importante Idlib?
Idlib es una de las regiones que ha experimentado más violencia durante la guerra civil en Siria.
Luego de que el régimen de Assad perdiera el control de Idlib, y de que Rusia entrara en el conflicto, en octubre de 2015, comenzaron los bombardeos.
Por otra parte, Idlib se convirtió en un área a donde llegaron millones de personas desplazadas desde el centro de Siria.
Es seguro que el régimen de Assad, Rusia y poderes apoyados por Irán darán inicio a una ola de violencia en Idlib en el futuro cercano si no se protege el cese al fuego.
Si eso llegase a pasar, se espera que millones de personas se desplacen hasta la frontera y busquen refugio en Turquía.
Más de un millón de personas ya viven en campamentos en las zonas aledañas a la frontera.
Según cifras de la administración local civil, 2,4 millones de locales y 1,3 millones de desplazados de otras partes de Siria viven en idlib.
El despliegue de las TSK protegerá el cese al fuego en Idlib y, al prestar seguridad a los civiles, podría prevenir una ola de migrantes.
¿Cómo está ligada Idlib a amenazas a la seguridad por parte del PKK?
El pueblo Afrin, de Aleppo, localizado al noreste de Idlib, ha estado ocupado por la organización terrorista PKK/PYD desde el 2011.
La organización necesita apoderarse de partes de Idlib para asegurar un corredor hacia el Mediterráneo.
Como parte del pacto de Astaná, para Turquía las tropas desplegadas también servirán como un muro de seguridad para detener la entrada de este grupo a Idlib.
Los tres Estados garantes, al igual que representantes del régimen de Assad y algunas facciones de oposición, se reunieron en Astaná, en septiembre, para la sexta ronda de las charlas encaminadas a ponerle fin al conflicto en Siria, que ya completa seis años.
Un cese al fuego en diciembre, auspiciado por los países garantes, conllevó a las charlas de Astaná, las cuales se llevan a cabo en paralelo con las discusiones en Ginebra, Suiza, auspiciadas por la ONU.
Siria ha sufrido una sangrienta guerra civil desde principios del 2011, cuando el régimen de Bashar al-Assad suprimió a protestantes prodemocracia con una fuerza inesperada.
Mientras la ONU dice que cientos de miles de civiles han muerto en el conflicto, oficiales del régimen al-Assad dicen que esta cifra es de alrededor de 10.000.