Ayhan Şimşek
16 Marzo 2018•Actualizar: 17 Marzo 2018
El nuevo ministro de Interior de Alemania, Horst Seehofer, aseguró este viernes que el “islam no pertenece a Alemania”.
Las controversiales observaciones del político conservador se produjeron antes de las elecciones regionales en Baviera, en donde su partido, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), se enfrenta al gran desafío que supone el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD).
“El islam no pertenece a Alemania. Alemania está caracterizada por la cristiandad”, dijo Seehofer en declaraciones al periódico Bild.
Este político, quien presidió el partido de la canciller Angela Merkel, CSU, durante 10 años, afirmó que la cultura de Alemania está moldeada por las tradiciones cristianas, como la Navidad y la Semana Santa, e insistió en que esto debería continuar.
“Los musulmanes que viven aquí, por supuesto, pertenecen a Alemania. Pero claramente eso no significa que debamos hacer consideraciones falsas y renunciar a las tradiciones y costumbres específicas de nuestro país”, comentó Seehofer.
El predecesor de Seehofer, Thomas de Maiziere, sugirió el año pasado que se reconocieran las vacaciones islámicas, y señaló que dicha medida mejoraría la integración de los inmigrantes musulmanes.
El expresidente de Alemania, Christian Wulff, desató un debate en 2010 cuando dijo que el islam pertenecía a Alemania tanto como el cristianismo y el judaísmo.
La canciller Angela Merkel dijo en 2015 que compartía la opinión de que, al igual que el judaísmo, el islam también pertenecía a Alemania.
Alemania, que tiene 81,8 millones de habitantes, es el segundo país con el mayor número de población musulmana en Europa, después de Francia.
Entre los casi 4,7 millones de musulmanes que alberga Alemania, tres millones son turcos. Muchos de ellos tienen familias que llevan viviendo dos o tres generaciones en el país, ya que migraron en la década del 60.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.