Alex Jensen
21 de agosto de 2017•Actualizar: 22 de agosto de 2017
Este lunes, Corea del Sur y Estados Unidos iniciaron su masivo ejercicio militar anual, ignorando las reiteradas amenazas de su rival Corea del Norte.
El ejercicio, denominado Ulchi Freedom Guardian, incluirá 70.000 tropas provenientes de Estados Unidos y Corea del Sur.
Según un comunicado de prensa emitido por el ministerio de defensa de Seúl, las maniobras son parte de “un ejercicio defensivo simulado por computador para mejorar en agilidad, protegiendo la región y manteniendo la estabilidad”.
Estados Unidos, si bien incluyo menos soldados este año a comparación del anterior y retuvo cualquier activo militar que resaltara, también despachó tres altos comandos al ejercicio.
A comienzos del mes de agosto, el líder norcoreano Kim Jong-un suspendió el plan de disparar misiles balísticos cerca de las bases norteamericanas ubicadas en la isla de Guam.
En medio de temores por una posible provocación de Pyonyang como respuesta al ejercicio, que se desarrollará hasta finales de agosto, el presidente surcoreano Moon Jae-in insistió que el Norte no debería buscar un “pretexto que agrave la situación”.
“Corea del Norte debe entender que esto se da a causa de las repetidas provocaciones por las que Corea del Sur y Estados Unidos deben dirigir ejercicios defensivos, que a su vez mantienen en flujo el círculo vicioso”, citó la agencia de noticias Yonhap a Moon en medio de una reunión de gabinete.
El Norte puso el punto de referencia el año pasado, al probar un misil balístico submarino y tres misiles tipo Scud; previo a llevar a cabo pruebas nucleares días antes de concluir el ejercicio.