İlayda Çakırtekin
16 Junio 2026•Actualizar: 16 Junio 2026
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este martes que la agencia nacional de inteligencia decidió rescindir su contrato con la empresa estadounidense de análisis de datos Palantir Technologies.
Lecornu anunció en un vídeo publicado en la red social estadounidense X que la agencia decidió sustituir a Palantir por la empresa francesa ChapsVision.
«Hemos visto con demasiada frecuencia el coste de depender de otros, incluso recientemente, al tener que pagar el combustible o importar medicamentos. Por lo tanto, apoyaremos con mayor firmeza las soluciones francesas y europeas, siempre que existan y satisfagan las necesidades del Estado», señaló Lecornu.
Tras destacar cómo la inteligencia artificial transformará la forma en que el mundo produce, aprende y piensa, y cómo está reconfigurando la manera en que los Estados llevan a cabo sus misiones, subrayó la responsabilidad de Francia de garantizar que esta revolución beneficie al pueblo francés.
«En primer lugar, todos los funcionarios públicos contarán con un chatbot soberano compartido. Dado que no podemos depender de herramientas desarrolladas por potencias extranjeras, Francia debe contar con sus propias herramientas», afirmó Lecornu.
Subrayó la necesidad de proteger los datos del Estado, describiéndolos como la riqueza de Francia. «Nuestra soberanía digital es innegociable», añadió Lecornu.
Anunció además que la mayoría de las tecnologías avanzadas desarrolladas por el Ministerio de las Fuerzas Armadas se pondrán progresivamente a disposición de otras administraciones a partir de este año.
Lecornu también anunció que el programa Francia 2030 destinará 655 millones de euros (759 millones de dólares) adicionales al desarrollo de la inteligencia artificial. «Nuestro objetivo es claro: apoyar la infraestructura, la capacidad informática, la investigación, las empresas y los sectores industriales que garantizarán el poder del mañana», afirmó.
También recordó la importancia de construir soberanía tecnológica, advirtiendo que no pueden depender de la «buena voluntad de ciertos socios». «Europa debe, por lo tanto, encontrar su lugar —un lugar único— porque lo que está en juego aquí no es otra cosa que la protección de nuestros valores democráticos», añadió.
*Traducido por Daniel Gallego.