El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que Washington renovará varias sanciones contra el programa nuclear iraní en medio de la pandemia mundial de coronavirus.
"Estados Unidos está renovando cuatro restricciones al programa nuclear del régimen iraní por 60 días más", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, en un comunicado el lunes.
A pesar de los informes en los medios de comunicación, EEUU todavía no ha confirmado oficialmente que algunas empresas estadounidenses y extranjeras fueron concedidas extensiones de la exención para hacer negocios con Irán.
De acuerdo con el medio de comunicación político estadounidense The Hill, el secretario de Estado Mike Pompeo se opuso a la decisión de la exención, pero el secretario del Tesoro Steven Mnuchin defendió la necesidad de las extensiones a raíz de las fuertes críticas que la administración Trump ha enfrentado.
Irán, China, Rusia y varios otros países se han manifestado en favor del levantamiento de las sanciones estadounidenses en un momento en que los países están luchando contra la propagación del coronavirus.
Los comentarios de Ortagus llegaron después de que el Ministro de Relaciones Exteriores iraní, Javad Zarif, culpó el domingo a las sanciones de EEUU por la incapacidad de Irán de obtener suministros médicos para combatir el nuevo coronavirus.
Zarif acusó a los EEUU de "terrorismo médico", tuiteando: "Esto incluso excede lo que sería permisible en el campo de batalla".
Ortagus también criticó los continuos esfuerzos iraníes para expandir el enriquecimiento nuclear. "La continua expansión de las actividades nucleares de Irán es inaceptable. La extorsión nuclear del régimen es una de las mayores amenazas a la paz y la seguridad internacionales", señaló. Y haciendo eco del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, subrayó que a Irán "nunca se le permitiría" tener un arma nuclear.
El portavoz del Departamento del Estado dijo que Estados Unidos continuaría "utilizando toda la gama de herramientas diplomáticas y económicas para limitar las actividades de proliferación desestabilizadoras de Irán" y "vigilando de cerca todos los acontecimientos del programa nuclear de Irán". Añadió que las actuales restricciones podrían ser ajustadas "en cualquier momento".
La semana pasada, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió la flexibilización de las sanciones contra varios países, incluyendo a Irán, para permitir que sus sistemas de atención médica puedan enfrentar la enfermedad y limiten la propagación mundial de COVID-19.
Las tensiones han ido en aumento entre EEUU e Irán desde mayo de 2018, cuando Trump se retiró del Acuerdo Nuclear que las potencias mundiales habían firmado con Irán para frenar su programa nuclear a cambio de miles de millones de dólares de alivio de las sanciones económicas.
Desde entonces, Trump se ha embarcado en una campaña para frustrar el acuerdo, incluyendo la reimposición de sanciones sobre el petróleo iraní que fueron levantadas como parte del acuerdo.
Irán es uno de los países más afectados por el coronavirus, con 2.898 muertes por el virus y casos positivos y 44.606 casos positivos.
La enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) es una afección respiratoria que se puede propagar de persona a persona. El COVID-19 se identificó por primera vez en un brote en Wuhan, China, en diciembre pasado y se ha extendido a cerca de 196 países y territorios.
La Organización Mundial de la Salud declaró el brote como una pandemia global el pasado miércoles 11 de marzo.
De más de 803 mil casos que han sido confirmados, más de 172 mil se han recuperado, mientras que las muertes superan las 39 mil, según los datos recopilados por la Universidad Johns Hopkins en EEUU.
A pesar del creciente número de casos, la mayoría de las personas infectadas sufre síntomas leves y se recupera.
*José Ricardo Báez G. contribuyó a la redacción de esta nota.
news_share_descriptionsubscription_contact
contact_the_ombudsman
is_there_an_error_in_this_story
