Alex Jensen
26 Septiembre 2017•Actualizar: 27 Septiembre 2017
Este martes Corea del Sur reiteró su compromiso y el de Estados Unidos en su objetivo común de un “desmantelamiento nuclear completo (de Corea del Norte) pacíficamente”.
El comunicado, emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, fue publicado por la agencia de noticias Yonhap unas horas después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong-ho, acusara al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de haber declarado la guerra por medio de un tuit en el que comentó que el régimen de Pyongyang “no permanecerá por mucho tiempo”.
“Con la declaración de guerra de Estados Unidos, desde este momento en adelante, incluso cuando sus bombarderos estratégicos no vuelen en nuestro espacio aéreo, tendremos todo el derecho a tomar contramedidas, incluido el derecho de derribarlos en el momento en que lo consideremos pertinente. Veremos entonces quién dura más”, le dijo Ri a los periodistas en Nueva York, en medio de sus actividades en la Asamblea General de Naciones Unidas.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, también rechazó el reclamo de Pyongyang, calificándolo de “absurdo”.
El sábado pasado, bombarderos B-1B y aviones de combate F-15C de la Fuerza Aérea estadounidense volaron cerca del territorio norcoreano, lo más cerca que han volado en lo que va del siglo XXI.
El Servicio de Inteligencia Nacional de Seúl (NIS) reveló este martes que el sobrevuelo de Estados Unidos tomó por sorpresa a Corea del Norte, en vista de que el Estado no mostró signo de una respuesta inmediata.
El presidente del Comité Parlamentario de Inteligencia de Corea del Sur, Lee Cheol-woo, le dijo a la prensa local que los funcionarios fueron informados por el NIS que “como el vuelo se hizo hacia la medianoche, es probable que el Norte no lo haya anticipado para nada, o puede que no hayan podido tomar acciones, ya que su radar u otros sistemas no lo pudieron detectar claramente”.
Lee agregó que Corea del Norte parece estar haciendo todo lo que puede para evitar una guerra al interior de la frontera coreana.
El NIS entiende que Pyongyang le ha ordenado a sus fuerzas armadas “reportarse antes de poner en marcha cualquier medida militar”.