Alex Jensen
10 Enero 2018•Actualizar: 10 Enero 2018
Corea del Sur dijo este martes que no abandonará un polémico acuerdo sobre “mujeres de confort” entre Tokio y la administración previa de Seúl en el 2015, a pesar de admitir que no tuvo en consideración las opiniones de las ahora ancianas víctimas de la esclavitud sexual durante la era de colonización japonesa.
Una investigación ordenada por el presidente Moon Jae-in, quien llegó al cargo el pasado mayo, encontró que el acuerdo de compensación de 1.000 millones de yenes (USD 8.900 millones) era defectuoso, suscitando especulación de que podría ser cancelado o renegociado. Moon también invitó a varias “mujeres de confort” a un almuerzo en la oficina presidencial la semana pasada.
Sin embargo, después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Taro Kono, advirtió a Seúl el pasado diciembre de no intentar alterar el tratado que originalmente se celebró como “irreversible”, su contraparte surcoreana, Kang Kyung-hwa, clarificó la situación este martes.
“No se puede negar que el acuerdo de 2015 fue un tratado oficial acordado por ambos gobiernos y nuestro gobierno no pedirá una renegociación”, dijo Kang en un comunicado enviado a la agencia de noticias Yonhap.
Ahora, en vez de usar el fondo de Tokio, Seúl le pagará a las víctimas con su propio dinero. Kang mencionó que su país espera que Japón le ofrezca a las víctimas lo que aún buscan, “una disculpa sincera y voluntaria”.
El pasado viernes, otra víctima falleció a los 89 años de edad, dejando tan solo a 31 “mujeres de confort” sobrevivientes entre las miles de esclavas sexuales abusadas por el Japón imperial.
La mujer fallecida tenía tan solo 13 años cuando fue forzada a trabajar en una casa de prostitución frecuentada por soldados japoneses en Manchuria.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.