Diego Camilo Carranza Jimenez
09 Febrero 2018•Actualizar: 09 Febrero 2018
El presidente Juan Manuel Santos anunció mayores y más estrictos controles para abordar la crisis migratoria de ciudadanos venezolanos en Colombia.
“El problema se ha venido agravando y creciendo debido a esta terrible crisis que vive Venezuela y que está afectando a todos los departamentos de la frontera y del país”, dijo el mandatario desde la ciudad de Cúcuta, en el fronterizo departamento de Norte de Santander.
Entre las medidas que dispuso el Ejecutivo colombiano, está un mayor número de funcionarios de migración, pues según el mandatario, “el que existe ahora es insuficiente”.
Santos anunció además que los venezolanos que lleguen a Colombia deberán expedir un comprobante de registro que servirá para definir su estatus migratorio y que les permitirá el acceso a los diferentes servicios estatales, como salud, educación y trabajo.
Los migrantes tendrán dos meses para solicitar este documento especial en las Personerías y Defensorías del Pueblo.
Santos ordenó detener la expedición de Tarjetas de Movilidad Fronteriza, que empezó a funcionar desde mayo de 2017 y que servía para controlar el flujo de los venezolanos en los controles fronterizos. “Desde hoy solo ingresarán a Colombia quienes tengan pasaporte o la tarjeta migratoria”, resaltó el jefe de Estado.
El Gobierno puso en marcha el funcionamiento del Grupo Especial Migratorio (GEM), un equipo especial trabajará para orientar a migrantes, controlar el contrabando y la prostitución, proteger a menores, mantener orden público e imponer sanciones a la migración ilegal.
El GEM estará conformado por miembros de la Policía Nacional, Migración Colombia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).
“A cualquier persona que encontremos delinquiendo, se le impondrán las sanciones correspondientes. No podemos permitir que nadie venga a delinquir al país”, subrayó el presidente colombiano.
Entre tanto, también se aumentará el control de la frontera con 2120 nuevos efectivos militares y policiales, entre soldados de tierra, infantes de marina y de la Fuerza Aérea Colombiana. El Gobierno busca aumentar el control sobre las rutas utilizadas para el tráfico ilegal de drogas y de personas.
Estos hombres también combatirán el crimen organizado. En total son más de 3000 nuevas unidades para la seguridad fronteriza.
Medidas humanitarias y laborales
Colombia construirá un Centro de Atención al Migrante, que tendrá capacidad inicial para 2.000 personas y con posibilidad de ampliación. El gobierno contará con apoyo del Programa Mundial de Alimentos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), así como de las Agencias para los Refugiados (ACNUR) y Migración (OIM).
“Debemos ser solidarios con los migrantes”, enfatizó Juan Manuel Santos
En materia laboral, el gobierno también tomará medidas. El Ministerio de Trabajo dispuso inspectores para investigar y sancionar cualquier abuso.
“No vamos a permitir que empresarios inescrupulosos abusen de los migrantes venezolanos con salarios de miseria, que atentan” también contra los colombianos.
El Ejecutivo instaló un gabinete para vigilar las medidas anunciadas. Esta instancia la coordinará Felipe Muñoz, actual consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y estará conformada por los Ministerios de Exterior, del Interior, Hacienda, Defensa, Salud, Trabajo, Comercio y Educación, así como el ICBF y la Unidad de Gestión del Riesgo.
En compañía de varios de sus ministros, Santos afirmó que Colombia está “afrontando una situación nueva”.
“Venezuela fue muy generosa con Colombia cuando los colombianos fuimos a buscar una mejor vida, ellos nos abrieron sus brazos. Nosotros también debemos ser generosos con Venezuela en este momento de dificultad”, enfatizó el mandatario, a la vez que llamó a evitar cualquier acto de xenofobia y actitud hostil contra los ciudadanos venezolanos.
Por último, le envió un mensaje a su homólogo venezolano: “quiero repetirle desde acá al presidente Maduro, estos son los resultados de sus políticas y de su negativa a recibir ayuda humanitaria, que se le ha ofrecido en todas sus formas. No es culpa de los colombianos”.