Mahmoud Barakat
29 Septiembre 2017•Actualizar: 29 Septiembre 2017
El ministro de relaciones exteriores de Catar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, descartó este jueves cualquier posibilidad de que el país se retire del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG), reiterando el compromiso del país con la seguridad del Golfo.
En comentarios publicados por el diario catarí Al-Sharq, el ministro también dijo que su país no extraditaría a Yusuf al-Qaradawi, jefe de la Unión Internacional de Estudiantes Musulmanes, con sede en Doha, que es buscado por las autoridades egipcias.
"No es un terrorista” sino un “disidente político con un punto de vista", dijo Al Thani. "Tenemos a varios de estos individuos originaros de otros países, no sólo de Egipto".
"En Catar", añadió el ministro, "no les permitimos realizar ninguna actividad política ni utilizar a Catar como plataforma para ofender o atacar a otros países”.
También señaló que la nación catarí no ha retirado sus inversiones de aproximadamente USD 20.000 millones en Egipto "porque estas inversiones ayudan al pueblo egipcio y contribuyen a la creación de empleo y al crecimiento económico".
"Catar cree que si Egipto es fuerte esto tendrá un impacto positivo en el mundo árabe", agregó.
Al Thani continuó describiendo al CCG como "una importante fuente de estabilidad en la región".
Catar "seguirá comprometida con la seguridad del Golfo a pesar de que los países del boicot", haciendo referencia a Arabia Saudí, Egipto, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos, "han puesto al GCC en riesgo al violar sus principios fundacionales".
Sin embargo, continuó instando a los Estados miembros del CCG a "respetar la soberanía de los miembros del consejo".
También reiteró la disposición de su país a mantener un diálogo, sin condiciones previas, para discutir las demandas de los países contra ella.
"Pero antes del diálogo, el bloqueo sobre Catar debe ser levantado", agregó.
En junio, Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin rompieron bruscamente sus relaciones con Catar, acusándola de apoyar a grupos terroristas en la región y alentar a Irán.
Los cuatro países también impusieron un embargo a Catar y le presentaron una lista de demandas, incluida una para el cierre del medio informativo Al-Jazeera, con sede en Doha.
Catar, por su parte, rechaza enérgicamente las acusaciones que lo señala de apoyar al terrorismo, describiendo los movimientos realizados por sus compañeros en el CCG como una violación al derecho internacional.
*Reporte de Ahmed al-Masri