Sergio García Hernández
12 Enero 2018•Actualizar: 12 Enero 2018
La presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, comunicó que no se postulará para revalidar su cargo y que seguirá su actividad política como diputada. También manifestó que su sucesor debe ser una figura que garantice la soberanía de la cámara que lidera y que esté libre de procesos judiciales en su contra.
Forcadell seguirá como parlamentaria y afirmó sentirse satisfecha por el trabajo hecho. “Estoy convencida de haber actuado con responsabilidad. Antes de aceptar la censura o de vetar un debate por miedo habría dimitido”, aseguró.
La presidenta está en libertad provisional luego de pagar una fianza de EUR 150.000 por un caso en el que se le investiga por los delitos de rebelión, sedición y malversación en el marco de su apoyo al referendo de independencia de Cataluña. Forcadell pasó la noche del 9 de noviembre encarcelada bajo la figura de prisión preventiva.
“Puedo decir orgullosa que no nos hemos doblegado, no hemos cedido y nos hemos mantenido firmes en nuestras obligaciones, que es garantizar el debate libre en el Parlament”, sostuvo en la sede del Parlamento catalán, donde informó sobre su renuncia.
La dirigente se abstuvo de referirse a la propuesta del líder catalán, Carles Puigdemont, de posesionarse de forma telemática en caso de ser reelegido como presidente de la Generalitat de Cataluña. “No sabemos qué iniciativas puede haber en la próxima legislatura”, manifestó.
Puigdemont se encuentra en Bruselas desde el 31 de octubre de 2017 y es acusado en España por delitos relacionados con la rebelión y la sedición.