La organización terrorista PKK ha incrementado en los últimos meses sus atentados terroristas contra los Peshmerga, las fuerzas de seguridad del Gobierno Regional Kurdo (GRK), misiones diplomáticas, protestas pacíficas en contra de la violencia, así como secuestros de civiles en el norte de Irak.
La organización terrorista intenta extender la inestabilidad por el norte del país y desviar la atención de la región de Sinjar, luego del acuerdo de seguridad firmado el 9 de octubre de 2020, entre el Gobierno regional de Erbil y el Gobierno central en Bagdad, que tiene el objetivo de poner fin a la presencia del grupo terrorista en la zona.
El PKK acusa a la administración de Erbil de colaborar con Turquía en sus exitosas operaciones antiterroristas en el norte del país.
Ataques a los Peshmerga
El martes, un peshmerga fue asesinado a tiros por un francotirador del PKK en el distrito de Derkar.
El lunes, el PKK secuestró a dos peshmerga en una emboscada en la región de Hanesur, cerca del distrito de Sinjar.
El sábado, cinco peshmerga murieron en emboscada tendida por terroristas del PKK en la provincia de Dohuk en Irak.
El 15 de diciembre de 2020, la organización terrorista YPG/PKK atacó a los peshmerga con armas pesadas en la frontera siria.
Ataques a agentes de policía
En octubre del año pasado, Gazi Salih Ilhan, el jefe de seguridad pública en el paso fronterizo de Serzer, entre Irak y Turquía, fue asesinado por el PKK.
El 4 de noviembre del mismo año, la organización terrorista hirió a dos agentes de policía en Chamanke.
Secuestros de civiles
El 17 de noviembre de 2020, el PKK secuestró a dos personas en el distrito Revanduz, en Erbil.
La minoría étnica ezidi, en Sinjar, lleva pidiendo al Gobierno central desde hace tiempo que salve a sus hijos secuestrados por el PKK y ponga fin a su presencia en la región.
Ataques a misiones diplomáticas
El 26 de octubre de 2020, al menos 12 sospechosos con vínculos con el PKK fueron sorprendidos planeando atacar una misión diplomática extranjera en Erbil.
El 17 de julio de 2019, el PKK asesinó al diplomático turco Osman Kose en un restaurante en Erbil.
Ocupación de pueblos
Cerca de 800 aldeas no han podido ser reconstruidas debido a la amenaza que representa el PKK en la zona.
“A los agricultores se les niega el acceso a sus tierras, incluso son expulsados de las aldeas. Esperamos que esta situación no se agrave y que el PKK comprenda que su presencia militar en esta región no sirve a nadie. No toleraremos esto”, dijo Masrour Barzani, primer ministro del GRK, el 27 de febrero.
Se afirma que como el acuerdo Sinjar entre Bagdad y Erbil no se ha implementado, el PKK mantiene su presencia en la región e intenta convertir el distrito en un "segundo Qandil".
El PKK mantiene como bastión las montañas de Qandil, en el norte de Irak, y se encuentra activo en muchas ciudades y pueblos. Desde ahí lanza ataques contra el interior de Turquía.
Los funcionarios del GRK, por otro lado, critican que los ezidis no puedan regresar a sus hogares debido a la presencia del PKK en la región.
Sinjar
El PKK comenzó a desplegarse en la región utilizando la llegada de Isis/Daesh como pretexto. A partir de 2014, la zona empezó a recibir terroristas procedentes de Siria y del norte de Irak.
En enero de 2015, el PKK declaró Sinjar como un “cantón” propio, aprovechándose del vacío de poder en la región. Más tarde intentó apoderarse también de su administración local a través de sus “asambleas públicas”.
Las actividades del PKK en la región continúan a pesar de que los peshmerga recuperaron el centro del distrito y sus alrededores de manos de Isis/Daesh en noviembre de 2015.
El PKK construyó campamentos para los terroristas que trajo a la región y reclutó a niños ezidi que mantiene presos en estos campamentos.
Provocaciones durante protestas pacíficas
En diciembre de 2020, nueve personas, incluido un peshmerga, perdieron la vida y decenas resultaron heridas en las manifestaciones de las ciudades de Sulaimania y Halabja, en la que varios funcionarios públicos se manifestaban contra el GRK por el retraso a la hora de pagar sus sueldos.
El 9 de diciembre, Masrour Barzani acusó a personas procedentes de Siria y de fuera del GRK de infiltrarse en las manifestaciones y provocar incidentes, dando a entender que quienes recurrieron a la violencia durante las protestas eran miembros de la organización terrorista PKK.
"Un grupo se infiltró entre los manifestantes y cambió el curso de las protestas atacando edificios públicos. No es una forma de reivindicación de derechos”, dijo Barzani.
En su campaña terrorista de más de 30 años contra Turquía, el PKK, catalogado como una organización terrorista por Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), ha sido responsable de la muerte de más de 40.000 personas, incluidas mujeres, niños y bebés.
*Traducido por Daniel Gallego.