Ahmed al-Masri
09 Noviembre 2017•Actualizar: 10 Noviembre 2017
El ministro de Estado de Arabia Saudita para Asuntos del Golfo, Thamer al-Sabhan, dijo este jueves que su país aumentará la presión en contra de El Líbano “a menos que el estatus quo sea restaurado”.
“Se tomarán medidas de presión a menos que se restaure el estatus quo”, dijo al-Sabhan a través de su cuenta de Twitter, sin especificar la naturaleza de tales medidas.
Al-Sabhan hizo pública la amenaza poco después de que Arabia Saudita instruyera a sus ciudadanos que residen o que están de visita en El Líbano para que abandonaran el país “tan pronto como sea posible”, según informó la Agencia de noticias oficial saudita SPA.
“Debido a la situación en El Líbano, a (los nacionales sauditas) que estén visitando o residiendo allí, se les pide que salgan del país tan pronto como sea posible”, dijo la SPA al citar a un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita.
El anuncio se dio cuatro días después de que el reino, rico en petróleo, designara un nuevo embajador para El Líbano luego de 15 meses de tener la vacante disponible y sin ocupar.
También se dio seis días después de que el primer ministro libanés, Saad Hariri, anunciara abruptamente su renuncia en una transmisión televisada desde Riad.
En su discurso de renuncia, Hariri criticó a Irán y a su aliado Hezbolá, acusándolos de sembrar “sedición” en la región e interferir en los asuntos árabes.
Sin embargo, su renuncia aún no ha sido aceptada por el presidente de El Líbano, Michel Aoun, quien ha denunciado que Hariri regresó a El Líbano para aclarar su posición.
Por su parte el jefe de Hezbolá, Hassan Nasrallah, dijo que “no había razón” por la que Hariri deba dimitir, acusando a Arabia Saudita de haber obligado al ministro a renunciar.
En comentarios televisados este lunes por la noche, al-Sabhan desmintió las alegaciones de que Riad lo estuviera obligando a renunciar a su cargo, agregando que esas eran “mentiras” difundidas por Hezbolá.
Al-Sabhan advirtió que las consecuencias de las acciones de Hezbolá podrían ser “severas para El Líbano”.
Hariri fue designado el año pasado como primer ministro. Antes de su renuncia, el pasado sábado, él había liderado un gobierno de 30 miembros que incluía representantes de Hezbolá.
Arabia Saudita, quien ha respaldado ampliamente a Hariri, es archienemigo de Irán en la región. Mientras Riad apoya a la oposición armada de Siria, Irán y Hezbolá respaldan el régimen de Bashar al-Assad.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de este artículo.